• Jul. 20, 2018, media noche

En el ámbito profesional y personal estamos buscando desafiarnos, ya que esto es uno de los primeros pasos hacia el crecimiento y éxito. Un reto no es más que una situación difícil que enfrentamos, no para todos es lo mismo. Para alguien podría ser el iniciar un negocio propio, para otros aceptar una oferta de trabajo en el exterior y todo se reduce a la decisión que tomemos. Por otra parte, algunos estamos demasiado ocupados y no podemos ni imaginar agregar más a la lista de tareas y compromisos que nos hemos planteado.

Cualquiera que sea la categoría,  ¿no sería bueno saber cómo combatir la preocupación cuando nos sentimos estresados?

Aprenderemos a manejar el estrés, disminuir los desasosiegos y ser un colaborador proactivo rompiendo el hábito de la preocupación antes de que se vuelva nocivo, te traemos unos consejos que serán de ayuda, mediante el uso de los principios de Dale Carnegie:

Manténgase ocupado

¿Alguna vez te has encontrado sentado sobreanalizando las cosas en tu tiempo libre? 

El tiempo libre es una cosa maravillosa, pero si hay algo en lo que hemos estado preocupados, el tiempo libre da a nuestra mente la oportunidad de ir por un agujero de conejo de estrés. ¡La mejor manera de evitar esto es mantenerse ocupado! Esto despejará a tu mente de lo que te esté molestando y te permitirá concentrarte en las cosas que te traen paz.

No le dé importancia a las pequeñeces

Es muy sencillo: no te preocupes o hagas un alboroto por cosas insignificantes. Cuando establecemos objetivos claros, sabemos las cosas que tienen mayor prioridad en el camino. No dejemos que tropezones nos quiten el impulso de alcanzar nuestra meta.

Coopere con lo inevitable

La clave aquí es aceptar las cosas que no podemos cambiar o como Dale Carnegie dice: “cooperar con lo inevitable.” En estas situaciones, lo mejor es actuar con cordura, no resistirse a la realidad. Aceptar las adversidades como un camino que nos lleva a la calma y al sosiego.

Decida cuánta ansiedad merece un problema y niéguese a concederle más

Esta es una forma muy poderosa para tomar el control de tu vida y poner tu esfuerzo en perspectiva. Decidir la cantidad de energía que se le va a dedicar a una preocupación de esta “cosa” y negarse a darle más de tu tiempo, energía o espacio en tu mente.

La próxima vez que te encuentres enfocado en preocupaciones, recuerda utilizar estos 4 principios para lograr tranquilidad y enfocarte en tus metas.

“En la vida ser desafiado es inevitable, ser derrotado es opcional. – Roger  Crawford.