• Jul. 30, 2018, media noche

Hablar de una alimentación “clean” o limpia  hace referencia al consumo de alimentos al natural sin ninguna cantidad o con la mínima cantidad de aditivos, químicos o  “extras” que hacen que se pierdan muchas veces las características naturales de lo que vamos a ingerir.

Cada vez vemos más activa a la industria de alimentos con nuevas propuestas de cualquier tipo de comida que busca llenar aquellas necesidades de tiempo o logística, así como facilitar la preparación de alimentos, y también favorecer el presupuesto con opciones similares o bastantes parecidas a las originales que  son muy ricas,  baratas y que simplifican la vida.

En los alimentos procesados puede haber cualquier cantidad de aditivos, estos son químicos que buscan conservar y mantener el alimento por mayor tiempo, endulzarlo, darle color, textura, sabor, enriquecer con vitaminas, etcétera. Son muchos los compuestos que podemos encontrar y cada uno de ellos viene a suplir una necesidad o a proporcionar alguna característica.

Nosotros como consumidores buscamos satisfacer una necesidad o un gusto, también buscamos algo práctico y que se ajuste al presupuesto pero se nos olvida “leer la letra pequeña del contrato”. O sea, que no revisamos la lista de ingredientes de lo que compramos. Muchas veces los productos están cargados de aditivos, que si bien tienen un perfil de seguridad para el ser humano, su uso frecuente y exagerado puede desarrollar cualquier tipo de alteraciones en nuestro organismo que se manifiesta con síntomas a cualquier nivel: alteraciones del sistema digestivo, dolores de cabeza, vértigos, alergias en piel, cansancio, problemas respiratorios, algunos hasta cáncer, etc.

Para tener una alimentación “clean” o limpia es necesario revisar las etiquetas y la lista de ingredientes, esta menciona cada uno de los   componentes del producto de mayor a menor cantidad. Lo que se menciona primero es el ingrediente más abundante.

Un alimento poco procesado tiene menos de 5 ingredientes y máximo 8, es increíble cómo se encuentran productos que tienen hasta 15 elementos en su composición, la mayoría de ellos químicos. Incluso, cuando se les adicionan vitaminas y minerales debemos recordar que los mejores de estos oligoelementos se encuentran en las frutas, vegetales y cereales y demás comida natural.

Sugiero evitar los productos que tengan grasas hidrogenadas, que son las mismas grasas llamadas trans, pues son responsables de incrementar el riesgo cardiovascular.

También es importante evitar los alimentos que traen como endulzante el jarabe de maíz, ya que este tiene efectos negativos a nivel del procesamiento de los azúcares y ocasiona disparos de insulina y mayor tendencia a ganar peso.

El glutamano monosódico y  el amarillo No. 5 son muy alergénicos y otros, como E-216 o propil paraben, BHA Butil hidroxi anisol y BHT Butil Hidroxi Tolueno, se asocian a procesos cancerosos. 

Los invito a procurar tener una alimentación más limpia, más natural, evitando el exceso de productos procesados y más bien ajustando el tiempo para preparar las cosas de forma más casera , natural y saludable.