• Ago. 16, 2018, media noche

La adaptación de una empresa a la realidad del cambio tiene que suceder a través de un proceso que vaya ocurriendo real y efectivamente. El cambio no debe ser autoritario, ya que así es muy difícil de lograr, debe ser flexible, así como nosotros, sin dejar de ser constantes permitiendo que el proceso avance.

Pensemos en nosotros como personas hechas de elástico, que nos expandimos y somos capaces de adaptarnos a cualquier cosa sin mucho esfuerzo. Los tiempos de cambio son impredecibles y es posible que nos pidan que nos adaptemos a cambios que nunca hubiéramos esperado. 

Para poder permanecer flexibles, te traemos estos consejos:

Establece metas a corto plazo

Es mejor que durante los tiempos de cambio pensemos a futuro, pero no un futuro a largo plazo. Enfoquémonos en las metas y tareas que pueden lograrse en el futuro inmediato. De esa forma se logran resultados medibles que te motiven, aunque se modifique el plan de cambio de alguna manera. En lugar de abandonar los esfuerzos debido a un cambio en las prioridades, podremos concluir nuestras metas a corto plazo y continuar.

Trabaja en explosiones intensas de actividad

Algunas personas le llaman a esto la “mentalidad de bombardeo”. Realicemos tareas en períodos intensos de creatividad que produzcan resultados concretos. De esta manera, tendremos resultados medibles que nos inspirarán a continuar con nuestro trabajo y, en el proceso, comprometernos más con el cambio.

Enfocate en los esfuerzos de equipo

Los equipos se encuentran en un estado constante de cambio de responsabilidades y fechas límite de entrega. Al aliarnos con otros que están buscando metas similares, creamos la oportunidad de la flexibilidad para obtener los resultados. Nos enfocamos más en otros y existen menos probabilidades de regresar a nuestra zona de confort. Ganamos motivación e inspiración de los demás miembros y así incrementamos la posibilidad de desempeñar un papel exitoso de liderazgo.

Planea un posible cambio de situaciones

La estrategia más importante para mantenerse flexible durante el cambio es estar listo para las diferentes situaciones de cambio. Si creamos un plan para cada serie de circunstancias de cambio, estaremos preparados para involucrarnos y comprometernos con el cambio de cualquier manera que se presente y sin importar como nos afecte en el trabajo. Esto nos da mayor flexibilidad, más confianza y hace que haya más probabilidades de tener éxito en guiar el cambio sin autoridad.

“Mantente firme en tus objetivos, pero flexible en tus estrategias”. Robin Sharma.