• Ago. 27, 2018, media noche

“Si te pagan por algo físico que ofreces, estás en un mercado de bienes; si lo hacen por las actividades que ofreces, estás en uno de servicios; y si es por el tiempo que pasan contigo estás en el mercado de experiencias”. 

Pine y Gilmore, 1998.

En circunstancias cuando las ventas de los negocios liderados por emprendedores no marchan bien, podemos apoyarnos en las redes sociales para potenciar oportunidades de venta. Las crisis, sin importar su naturaleza, exigen a los dueños de negocios replantearse estrategias que apelen a ese contexto.

Este cambio de paradigma supone evaluar el concepto de marketing que hemos entendido y puesto en práctica tradicionalmente, y, modificarlo de un marketing transaccional basado en la premisa: tengo un producto, ahora a ¿quién se lo vendo? Al supuesto: tengo un cliente,  ¿qué y cómo puedo venderle? 

Para establecer una estrategia a seguir en los medios digitales en época de crisis, es necesario tomar en consideración elementos claves como: 

Diseño de objetivos realistas y alcanzables

• Enfoque en el cliente, descubrir qué oferta de servicios o productos  resulta satisfactoria a sus necesidades puntuales (aun en crisis los clientes no pueden resistirse a una oferta integral).

• Crear experiencias a partir de los beneficios y propuesta de valor de los negocios.

Establecer presupuestos de publicidad digital ajustados a la realidad.

• Medir cada esfuerzo a través de indicadores y contrastarlos con los resultados obtenidos. 

Es posible implementar acciones concretas en las redes, que de forma sistemática generen resultados tangibles en las ventas y proyección de los negocios. Dentro de las que podemos destacar: 

• Publicar con una frecuencia definida cada semana. Al menos tres publicaciones semanales en cada red social de la empresa. 

• Incluir un botón de acción en nuestro Fanpage (en el caso de Facebook)  estos botones son: más información, llamar, contactar, etc. 

• Utilizar el carrusel de imágenes de Facebook e Instagram, este formato genera mayor alcance y visualización de nuestros productos. 

• Compartir opiniones positivas o historias de clientes satisfechos con el  negocio.

• Integrar todos los esfuerzos en las redes sociales con otras acciones de marketing tradicional.

• Contar con un presupuesto mensual para crear anuncios en las redes sociales.

• Utilizar apropiadamente cada red: para empresas B2B es recordable utilizar Linkedin, mientras que para empresas B2C utilizar Facebook e Instagram es ideal. 

• Sacarle el jugo a los grupos de Facebook, como herramienta para ampliar el alcance del negocio. 

• Crear un grupo asociado a nuestro Fanpage solo para productos o servicios en descuento o con promociones específicas. 

• Activar catálogos de productos para anuncios más dinámicos en Facebook.

• Integrar ventas 100% en línea a través de la plataforma shopify. 

• Utilizar objetivos de anuncios en Facebook, como clientes potenciales o utilizar las audiencias personalizadas. 

Aun en tiempos de crisis, el 75% de las decisiones de compras se toman con el “cerebro emocional”, según Martin Lindstrom autor del libro “Buyology, verdades y mentiras de por qué compramos”. Lo cual implica que si desarrollamos una estrategia en redes sociales, que impacte el lado emocional de los usuarios estaremos, mejorando en gran medida las posibilidades reales de compra.