• Sept. 6, 2018, media noche

-“Quiero salir de deudas”

-“¿Cuánto debés?”

E inmediatamente la segunda persona se puso la mano en la boca y se disculpó por haber hecho la pregunta.

Muchos crecemos con la creencia que el dinero es uno de los pocos temas, como la política, el sexo y la religión, que debés evitar en la mesa, con amigos o familiares. Es considerado de mala educación tocar el tema.

Así, vamos por la vida sin compartir cuánto ganamos o a quién le debemos. Intentamos no inmiscuirnos en la vida de otros haciendo preguntas incómodas, como: ¿Cuánto pagás de renta? Aun cuando esto podría ayudarnos a poner nuestros presupuestos y gastos en perspectiva.

Sin embargo, si querés solucionar tu situación financiera, debés empezar por hablar de ello. Acá cómo comenzar a abrirte y hablar sobre dinero.

Rompé el silencio

Es difícil aprender algo si no te animás a hablar de ello. Cuando no le prestás atención a tus finanzas, siempre habrá alguien esperando para aprovecharse de tu ignorancia. A medida que los salarios continúan estancados y la brecha de ingresos continúa ampliándose, hablar y aprender sobre el dinero es crucial para el cambio. 

No hablar de dinero puede tener grandes efectos sociales, como evitar que las mujeres reciban el mismo salario por el mismo trabajo en el lugar de trabajo. Hablar de dinero es importante. Entonces, ¿cómo comenzamos?

Comenzá pequeño

Si las finanzas personales te intimidan y no sabés por dónde empezar, recordá que no es necesario aprender todo sobre el dinero en un día.

Comenzá con una lección financiera a la vez. Si, por ejemplo, te resulta difícil ahorrar, enfocate en aprender sobre fondos de emergencia. Si querés salir de sus deudas, averiguá sobre los diferentes métodos para hacerlo. Dedicá media hora a tu educación financiera por día, y te sorprenderás de cuánto aprenderás con el tiempo.

Hacé citas financieras

Si tenés pareja, es importante que estén en la misma página financiera. Dediquen un día al mes (tal como una cita) para hablar sobre su situación de dinero, sus objetivos, reveses, gastos y hábitos. 

Esto te ayudará a evitar peleas sobre esos temas en el futuro.

Tocá el tema con tus amigos

Compartirles sobre tu situación financiera es fundamental para romper el tabú entorno al dinero. Mientras más cómodo estés hablando de temas como préstamos, deudas, ingresos y gastos con tus seres cercanos, más oportunidades tendrán de aprender unos de otros.

Tratá el tema con sinceridad

Una de las grandes razones por las que terminamos gastando de más y/o no cumpliendo metas financieras es que nos da pena decir que no o la verdad sobre nuestra situación.

Suponé que este mes te propusiste abonar más a tus deudas para salir antes de ellas. Para esto, tendrás que recortar ciertos gastos de placer, como salir con los amigos a comer. Cuando el fin de semana llegue la invitación de uno de ellos, no pongás una excusa, como “me siento mal”. ¡Decile la verdad!

No solo es más liberador, sino que además podrías animar a estas personas a compartir sobre sus propias metas y desafíos de dinero.

Buscá personas con ideas afines

En este trayecto de aprender y sentirte más cómodo con el dinero, te ayudará el rodearte y compartir con personas que estén en la misma página, con objetivos y desafíos similares.

Podés usar Facebook (como el grupo de ahorro con Plata con Plática) o LinkedIn para buscar grupos que estén interesados en el tema del dinero.

Al final, tené presente que ninguno de tus problemas financieros mejorará si lo ignorás o descuidás. Una vez comprendés el valor de ser abierto y transparente sobre el dinero, hablarlo se vuelve imperativo.