• Sept. 10, 2018, media noche

Estimado lector, como ya lo hemos dicho, la estabilidad monetaria no es un fin en sí mismo, pero es una condición necesaria para el crecimiento económico sostenible. Así mismo hemos dicho que la obligación fundamental de un Banco Central es garantizar esa estabilidad monetaria y el funcionamiento normal del Sistema Financiero Nacional. 

También hemos dicho que la inflación es el peor de los impuestos, ya que a quienes perjudica es a los más pobres. Y finalmente, también hemos dicho que la economía funciona como un sistema y por lo tanto, sus distintos componentes están íntimamente relacionados. Lo mismo que el cuerpo humano.

Le hago esta introducción, posiblemente un poco repetitiva, para conversar con usted sobre la relación que existe entre el comportamiento de la oferta monetaria o la liquidez doméstica y el comportamiento de las reservas internacionales y su incidencia en la estabilidad monetaria; ya que, como exbanquero central, este siempre ha sido un tema de interés personal y de curiosidad académica. Además, mi visión sobre el particular no es la misma que tenía cuando solo enseñaba
Economía en el Incae, y si me equivocaba solo borraba la pizarra y de nuevo iniciaba la discusión del “caso” de ese día, sino la que adquirí después de haber estado al frente del Banco Central y haber trabajado cada día por mantener la estabilidad monetaria, que era nuestra prioridad
fundamental.

Para conversar sobre estas relaciones, lo primero que tenemos que hacer es recordar que, cuando hay un incremento en las reservas internacionales, normalmente habrá un crecimiento en la liquidez doméstica en moneda local, lo cual incrementará no solo el circulante, sino los depósitos en el sistema bancario nacional.

Y digo, normalmente, porque en ciertos casos, el Banco Central podría “esterilizar” el impacto que un incremento en las reservas internacionales tendría en la oferta monetaria. Esta esterilización se daría por medio de la emisión y colocación de títulos en el mercado local, a tasas atractivas, que le permitirían al Banco Central retirar del sistema financiero una determinada cantidad de moneda local, protegiendo de esa forma el incremento en las reservas internacionales.

¿Y por qué, normalmente, cuando crecen las reservas internacionales, crece la oferta monetaria, crece el circulante y crecen los depósitos en el sistema bancario nacional? Esto es así porque el incremento en las reservas internacionales se puede deber a un incremento en las exportaciones, a un incremento en el endeudamiento externo público, a un incremento en la inversión extranjera directa o por un incremento en el ingreso de capital privado, incluyendo las famosas “remesas”. Pero estos dólares que ingresaron al país no pertenecen ni al Gobierno, ni al Banco Central, salvo el  endeudamiento público externo, y por lo tanto, por lo general, los propietarios de esos dólares los venderán al sistema bancario para obtener moneda local y financiar sus actividades económicas normales, reduciendo la liquidez de los bancos en moneda local y obligándolos, para reconstituir su liquidez en moneda local, a venderle dichos dólares al Banco Central, el cual entregará moneda local a los bancos y se quedará con los dólares, los cuales entrarán a formar parte de las reservas internacionales.

En conclusión, normalmente, cuando ingresan más dólares al país, aumentan las reservas internacionales, pero también aumenta la circulación de la moneda local y aumenta la cantidad de depósitos en el sistema bancario nacional.

Pero por el contrario, cuando los dólares salen del país, se reducen las reservas internacionales, lo cual es obvio, pero también, normalmente, se reducen los depósitos en el sistema bancario y el circulante en la economía nacional. Este es un mecanismo automático.

Y digo que, normalmente, se reducen los depósitos y el circulante, ya que en algunos casos esto no ocurre y, paradójicamente, aunque nos debemos preocupar cuando se reducen las reservas nternacionales y simultáneamente se reducen los depósitos y el circulante, más nos debemos preocupar cuando, a pesar que se reducen las reservas internacionales, no se reducen los
depósitos ni el circulante. Y de este caso específico es que deseo conversar con usted.

En el primer caso enfrentamos un desaceleramiento o una contracción económica, pero se está salvaguardando la estabilidad monetaria y la recuperación económica, superada la crisis, será más rápida y fácil de alcanzar. En este caso, a medida que se utiliza el dinero en circulación para comprar las divisas, se reducen las reservas, pero el dinero utilizado para adquirir las divisas también sale de
circulación, salvaguardándose la estabilidad monetaria. Y en este caso, no es el Banco Central el que reduce la liquidez en la economía, sino que es el público en general con sus propias decisiones.

En el segundo caso, al igual que en el primer caso, el público en general utiliza el dinero circulante y los depósitos para adquirir las divisas y, en ese momento, dicho dinero sale de circulación, reduciéndose su cantidad en circulación, lo cual garantiza la estabilidad monetaria; pero si luego el Banco Central vuelve, sin respaldo alguno, a inyectar ese dinero a la economía nacional, evitará la reducción en la liquidez de la economía, pero provocará una mayor pérdida de reservas internacionales y eventualmente nos llevará a un proceso inflacionario, destruyendo la estabilidad monetaria. Y en este caso, el que destruiría la estabilidad sería el Banco Central con su política monetaria.

Nramirezs50@hotmail.com