• Sept. 26, 2018, media noche

Estimado lector, como sabemos, según Warren Buffett, la regla número uno del buen invertir es no perder dinero y la segunda, es nunca olvidar la primera.  Y según John Templeton, uno debe vender cuando el precio del activo que hemos adquirido a un excelente precio, llega a su verdadero valor, o cuando encontramos una mejor alternativa; es decir, según Templeton, una mejor ganga.

Y para conversar con usted sobre este tema, analizaremos el siguiente episodio protagonizado por el mismo John Templeton y que, para mí, fue una gran lección.

En marzo del 2000, una o dos semanas antes de que el Nasdaq alcanzara su punto máximo y de su colapso posterior, Templeton brindó una entrevista a la publicación “Equities” y el entrevistador le dijo: “Como editor de la revista Equities, yo no sé que recomendarle a mis lectores”; a lo que John respondió, “eso no es muy difícil. Dile a tus lectores que compren bonos”.

La primera lección es que la mayoría de los inversionistas continuaron invirtiendo en las acciones de las empresas “Dot.com” y a precios exorbitantes, hasta que el mercado se desplomo y tuvieron pérdidas horrorosas.

La segunda lección es que Templeton sabía que esos precios eran insostenibles, ya que estaban muy por encima del valor intrínseco de dichas acciones y todo debido a la “burbuja del Internet”.  En diciembre de 1999, el precio de estas acciones en relación a sus utilidades anuales (precio/ganancia), en promedio, había subido a 152 veces, cuando, como hemos dicho, el promedio de largo plazo de este indicador ha sido de 14 veces.  Por esta razón y en esa época, Buffett nunca quiso invertir en ese tipo de empresas, ya que decía que no las entendía y no las podía evaluar, y eso a pesar de las enormes críticas que recibió y que lo llegaron a calificar como “un viejo pasado de moda”.

La tercera lección es que Templeton siempre estaba muy bien informado y como Buffett, siempre estaba buscando las mejores alternativas de inversión, por ello sabía que en ese momento los bonos y las acciones de las empresas convencionales, no las de “la nueva economía”, no las del Internet, eran las mejores opciones de inversión.  Como dice Benjamin Franklin, “la inversión en conocimiento es la que produce los mejores rendimientos”. Y por ello Templeton nos dice que si deseas ser un experto en invertir en grandes oportunidades, “siempre debes poner el esfuerzo adicional”.

Pero, ¿por qué, según Templeton, los bonos en ese momento eran una excelente oportunidad de inversión?  piénselo antes de continuar la lectura.

Recordemos que un bono es un título por medio del cual una empresa, pública o privada, obtiene financiamiento a una tasa de interés predeterminada.  Es decir, que, independientemente del comportamiento de las utilidades de la empresa y a menos que esta quiebre, el propietario del bono recibirá los intereses pactados, ya sea semestral, anual o al vencimiento del plazo, con los famosos bonos “cupón cero”.

Y si usted conserva su bono hasta su vencimiento, usted recibirá los intereses pactados y el valor nominal del bono.  Pero si usted decide vender el bono antes de su vencimiento, usted podría incurrir en ganancias o pérdidas de capital dependiendo del comportamiento de la tasa de interés en el mercado financiero y recordando que cuando esta sube en relación a la tasa que usted pactó al adquirir el bono, el precio del bono caerá y si baja, el precio del bono subirá.  Por ejemplo, si usted compró un bono con un valor facial de US$1,000 y con una tasa de interés del 5% y luego, antes de la fecha de su cancelación la tasa de interés sube y usted desea venderlo, usted tendrá que venderlo a un precio inferior al precio al que lo compró, ya que el potencial comprador demandará obtener un rendimiento igual a la nueva tasa de interés.  ¿Estamos de acuerdo?

Templeton basándose en este simple mecanismo, que es automático, hizo el siguiente razonamiento:

Primero: debemos evitar perder y si mantenemos las inversiones en las acciones sobrevaluadas de la industria del internet, a corto plazo, tendremos una pérdida enorme y segura.  Recordemos que Templeton, no solo no compro este tipo de acciones, sino que “vendió en corto” estas acciones ("short selling").  

Segundo: cuando caigan estas acciones se producirá un impacto negativo, no solo en el resto del mercado de acciones de Estados Unidos, sino en la economía en general, ya que la gente se sentirá más pobre y consumirá menos.

Tercero: conociendo a Allan Greenspan, que cada vez que se había presentado una crisis, para evitar que se haga más grave, había recurrido a reducir las tasas de interés, lo lógico era esperar que al desplomarse el mercado accionario de las “Dot.com”, se reducirían las tasas de interés.

Cuarto: al reducirse las tasas de interés, los precios de los bonos subirían de forma inmediata y su rendimiento total, compuesto de la tasa de interés nominal más las ganancias de capital, también subirían sustancialmente.

En consecuencia, al seguir el consejo de Templeton, no solo se cumplía con la primera regla del buen invertir, el no perder dinero, sino que se obtenía un buen rendimiento.  ¿Qué les parece?  Ahora, se ve muy claro y parece muy fácil, pero en aquel momento esto requirió, primero, estar muy bien informado de lo que estaba ocurriendo en ese momento; segundo, conocer la historia y como pensaba el funcionario que tendría que enfrentar dicha crisis y tercero, tener el carácter para ir en contra de la manada. 

¿Qué hubiera hecho usted en febrero del 2000? 

nramirezs50@hotmail.com