• Oct. 4, 2018, media noche

No se preocupen, no les voy a dar una clase ni de matemáticas, ni de finanzas, ni de matemáticas financieras. Solo les quiero mostrar el impacto que tiene el interés compuesto en sus ahorros–específicamente para el retiro- y por qué entre más temprano comencés, menos tendrás que ahorrar. Éste puede ser tu mejor amigo, pues permite que tu dinero haga más dinero.

¿Y por qué el interés compuesto es mágico? Te podrás estar preguntando. Pues bien, con el interés compuesto –a diferencia del interés simple- ganás intereses no sólo sobre la inversión inicial (el principal) sino que sobre el principal más los intereses recibidos a la fecha: es como una bola de nieve que va creciendo a medida que va bajando. Así, dado que el monto del principal se incrementa con cada pago de intereses recibido, el monto de los intereses también va aumentando con el tiempo. Más o menos se ve como en el gráfico 1.

¿Que cómo dije? Para que no queden dudas, aquí les va el típico ejemplo que aparece en casi todos los libros de finanzas.

Dos amigos de la misma edad se quieren retirar a los 65 años: Pedro decide empezar a ahorrar cuando tiene 25  años $1,000.00 cada año a una tasa de interés del 6.5% anual. En cambio, a Juan le gusta vivir al día y prefiere gastarse todo lo que gana porque puede que el mañana nunca llegue.

Cuando ambos tienen 35, los amigos se van a tomar unas cervezas y Pedro le cuenta que lleva casi $15,000.00 ahorrados. En ese momento Juan decide que es momento de ponerse serio y él también comienza a ahorrar $1,000.00.00 cada año a una tasa de interés del 6.5% anual. Vean en la tabla lo que sucede al llegar el retiro.

Como verán, Juan tuvo que hacer mayores aportes de su bolsa para ahorrar, pues mientras Pedro ahorró $1,000.00 al año durante 10 años (y se detuvo a los 35), Juan tuvo que ahorrar $1,000.00 cada año durante 30 años hasta que llegó el momento de su retiro. Y no sólo eso: incluso habiendo aportado $20,000.00 más, al final tuvo menos dinero que Pedro. A esto se le llama LA MAGIA DEL INTERES COMPUESTO.

En resumen, hay dos lecciones que aprender:

Hay que comenzar a ahorrar lo antes posible para que haya más tiempo en que el interés compuesto pueda hacer su magia.

Debemos esforzarnos por obtener la mayor tasa de interés posible, dentro de nuestros niveles de tolerancia al riesgo.

Si todavía no estás ahorrando para tu retiro y por ser joven creés que aún falta mucho tiempo para eso, espero que este ejemplo te haya motivado a empezar… quizás podás usar tu aguinaldo.

¿Y vos? ¿Ya te estás preparando para la jubilación? ¿Ya sabés cuánto dinero vas a necesitar en esa época?