• Oct. 29, 2018, media noche

Estimado lector, recientemente decíamos que las causas de los problemas económicos pueden ser de origen meramente económico o de origen político.  También dijimos que los problemas de origen meramente económico pueden deberse al mal manejo de la política económica o a “choques” externos.  

En esta oportunidad conversaremos un poco más sobre los problemas de origen económico causados por malas políticas económicas y de los causados por problemas políticos.

Yo sé que estos temas son obvios, como siempre me dicen mis nietas, y que sus soluciones son obvias, pero muchas veces, precisamente por ser obvios, pasamos por alto sus diferencias.

El primer caso que analizaremos será el de la incertidumbre causada por el mal manejo de la política económica.

En este caso, lo normal es que primero nos enfrentemos un creciente déficit fiscal, como porcentaje del nivel de la actividad económica, ya sea como producto de un excesivo crecimiento en el nivel del gasto público o como producto de una caída en la recaudación fiscal; que nos enfrentemos a un crecimiento excesivo en el crédito interno, ya sea al sector público o al sector privado; y que, como consecuencia, nos encontremos con una importante caída en el nivel de las reservas internacionales o un incremento en el nivel general de precios de la economía nacional, que podría causar una disminución en los depósitos y una mayor caída en las reservas y, finalmente, una caída en los niveles de producción.

En este caso, la solución consiste en revertir las tendencias, que lo que sube, baje; para que lo que está bajando empiece a subir; es decir, reducir el déficit fiscal, ya sea reduciendo el gasto público, teniendo en cuenta las prioridades del Gobierno y/o aumentando los impuestos, pero evitando que el alza en las tasas impositivas no vaya a reducir el nivel de recaudación.

El segundo caso que analizaremos consiste en un clima de incertidumbre causado por el entorno político.

En este caso, lo normal es que primero nos encontremos con una reducción en los depósitos y con un aumento en la demanda de crédito; que nos encontremos con una caída en el nivel de actividad económica, debido a una reducción en la demanda de consumo y en la inversión; que como consecuencia nos encontremos con una reducción en los niveles de recaudación fiscal y un déficit fiscal; y que nos encontremos con una reducción en el nivel de las reservas internacionales, posiblemente acompañada de una reducción en los niveles de la ayuda externa.  

En este caso y antes de mencionar la solución del problema, ya que la misma es obvia, mencionaremos las medidas temporales que se pueden y se deben tomar, para hacerle frente a la situación planteada.

Estas medidas serían: tratar de obtener ayuda externa; reducir el gasto público, teniendo siempre presente el tema de las prioridades; incrementar el endeudamiento público interno, “estrujando” al sector privado; tener presente que en este caso podría ser contraproducente tratar de elevar las tasas impositivas, de la forma que sea; ser mucho más cuidadosos en el análisis y la concesión del crédito al sector privado, ofreciendo, si fuera necesario y caso por caso, la posibilidad de reestructurar el crédito original y si es también necesario, recortar su crecimiento e incluso reducirlo.  Pero este sería solo un “torniquete” y no muy duradero.

Sin embargo, en este caso, la solución permanente seria superar la incertidumbre política que dio origen a la crisis, ya que alcanzado un acuerdo en este tema, más temprano que tarde, la variables que hemos mencionado empezarían a revertir su tendencia, pues los depósitos empezarían a crecer, la actividad económica se empezaría recuperar, aumentándose la recaudación fiscal e incluso la ayuda externa podría incrementarse por encima de los niveles originales. Esta sería la “cirugía” definitiva.  Y en la medida que no hubiéramos perdido la estabilidad monetaria, la “recuperación” del paciente sería mucho más rápida. 

Como habrá podido observar, las consecuencias de ambos casos son muy similares, pero si los analizamos con más detenimiento, en realidad sus secuencias son muy diferentes y la solución a cada uno de ellos, obviamente, como dicen mis nietas, es diferente.  

nramirezs50@hotmail.com