• Nov. 1, 2018, media noche

Y fue justamente ayer. Cada 31 de se celebra el Día Mundial del Ahorro. ¿Primera vez que escuchás de esto?

Pues se ha estado celebrando cada año, desde el 31 de octubre de 1924, luego de la reunión de delegados de varios países en el Congreso Internacional del Ahorro, finalizado justamente el 31 de octubre de 1924.

¿Por qué se nos hace difícil ahorrar?

Después de 6.5 años dedicándome a las finanzas personales: escribiendo en el blog, dando asesoría financiera a muchísimas personas, brindando charlas y talleres para empresas y leyendo sus correos e inquietudes a diario, he llegado a la conclusión que, para la mayoría, ahorrar es algo que sería bonito hacer, pero a lo que rara vez se le ve la importancia real.

¿Por qué digo esto? Porque si comprendiéramos el verdadero valor del ahorro, todos y digo TODOS, encontraríamos la manera de separar un monto —por más pequeño que fuera—cada mes.

Sabemos que es importante, sí, pero todavía se nos hace más importante el gasto de hoy. Recientemente estuve leyendo un estudio que me pareció interesantísimo al respecto.

Resulta que estuvieron escaneando los cerebros de miles de personas, para ver las zonas de sus neuronas que se activaban. Cuando pensaban en ellas mismas, se activaba una zona… cuando pensaban en otras personas, se activaba una diferente. Y cuando pensaban en ellas mismas en su futuro, ¿adiviná qué? La zona que se activaba era la misma que cuando pensaban el alguien más.

No sé a vos, pero a mí me parece impactante. Y esta es la razón por la que cuando se habla de “tu futuro yo”, “tu viejito interior”, “ahorro para el retiro”, no nos sentimos motivados a ahorrar: simplemente sentimos que es de alguien más que se nos habla.

De esta manera, realmente sentimos que no gastarnos el dinero ahorita, ahorrarlo y gastarlo después, es un verdadero sacrificio, puesto que nuestro cerebro actúa como si es alguien más quien se va a gastar ese dinero que tanto nos ha costado ganar. Pero no es así.

Ahorrar, ¿para qué?

¿Para qué no? Sería, en realidad, la pregunta. Ahorrar significa prever y prepararte para el futuro. Ahorrar es guardar dinero para tus metas, tus sueños, tu vida, tu carrera, tus hijos, tu retiro, tu profesión, tu diversión y vacaciones. En fin, es para todo.

Son miles de personas las que están endeudadas alrededor del mundo y en Nicaragua formamos parte activa de esa estadística. La deuda no es más que un ahorro a la inversa: primero gastaste y disfrutaste y después te dedicás a pagar.

Incluso cuando se trata de emergencias. Si yo te contara cuántas personas se endeudan porque se quedan sin trabajo, alguien se enferma, hay un choque, una muerte, hay que reemplazar un electrodoméstico… en fin. Y, ¿qué pasaría si hubieran ahorrado para un fondo de emergencia? Bueno, es sencillo: se habría pagado con el ahorro y no con la deuda.

He conocido, también, a personas que se han endeudado por unas vacaciones o un viaje. Y, ¿qué hubiera pasado si en lugar de esperar hasta el último momento, hubieran planificado y ahorrado? Bueno, es sencillo: habrían podido disfrutar sus vacaciones con tranquilidad, sin pensar que tienen que llegar a pagar durante meses o años.

¿Por dónde comenzar?

Por donde sea. Pero comenzá. Hay muchas razones para ahorrar y cada una va a ser válida en la medida que sea una meta o un sueño que te hagan feliz. Sin embargo, independientemente de esto, de tu situación o edad, es imprescindible que ahorrés para tu fondo de emergencia y para tu retiro: nadie te puede ni debe mantener en la jubilación.

El ahorro no debe ser una celebración de un día, sino una práctica de toda la vida.