• Ene. 21, 2019, media noche

Los resultados y el clima laboral van de la mano, están influenciados por el ambiente que cada líder crea en los equipos y el manejo de las emociones de cada uno de los miembros del mismo.  Es un reto constante para todos los directores y gerentes, relacionado con liderazgo situacional, es decir, liderar personas.

A continuación, le brindamos algunas sugerencias que le ayudarán a crear un clima que incentive a las personas a destacarse, trabajar en equipo y generar incremento en las ganancias.

Hágale saber a las personas que se interesa por ellas

Conozca a cada miembro de su equipo, conozca sus metas y aspiraciones particulares. Hable con ellos acerca de su vida fuera del trabajo, especialmente sobre situaciones que puedan estar afectando su desempeño laboral. Cuanto más conozca a las personas, más fácil le será identificar qué es lo que las motiva.

Ayude a las personas a entender cómo su trabajo se relaciona con las metas de la empresa

Es natural querer contribuir y marcar una diferencia en su empresa. Es por ello que es tan importante que los gerentes expliquen claramente de qué forma cada persona del equipo agrega valor al panorama total. Al explicar cómo cada miembro ayuda al avance del negocio, usted contribuye a incrementar el compromiso y la confianza.

Asegúrese que su equipo fije metas realistas

Las metas amplias inspiran a las personas a destacarse. Pero hay una gran diferencia entre metas amplias y objetivos visionarios. Asegúrese de que su equipo se fije metas que puedan ser alcanzadas. Generalmente la sobredimensión de metas explota cuando los colaboradores toman conciencia de la inutilidad de sus esfuerzos.

Indique a las personas de qué forma se beneficiarán al tener un alto desempeño

Cada vez que obtenemos buenos resultados para la empresa, nuestro prestigio mejora. Las recompensas pueden consistir en una mayor compensación financiera, una invitación a unirse al club de ejecutivos, o un reconocimiento publicado en el boletín de la empresa. Depende de usted que su equipo entienda por qué los mejores resultados rendirán sus frutos a corto y largo plazo en sus carreras.

Escuche las sugerencias, opiniones e ideas

Los gerentes que no valoran lo que su equipo piensa, anulan toda motivación. Como líder, su trabajo es fomentar un ambiente en el que las personas se sientan libres de expresarse.

Abra su mente a todas las perspectivas. Explore todos los aspectos de una propuesta antes de tomar una decisión. Esto demuestra que usted respeta los puntos de vista de todos y al mismo tiempo, genera confianza.

Exprese aprecio y reconocimiento

Todos deseamos ser valorados por nuestras contribuciones y eso pesa mucho más que el cheque que recibimos a fin de mes. De hecho, hay estudios que demuestran que, para las personas, la aprobación y el aplauso son mucho más significativos que sus ganancias financieras. Por eso, cuando un miembro del equipo merezca reconocimiento, déselo de corazón.

Tenga en mente que el logro en sí mismo, es un gran motivador

Nada incentiva más la autoconfianza que la experiencia del éxito. Es un poderoso estímulo que lleva a las personas a esforzarse aún más para alcanzar logros mayores.

Cambie de puesto a las personas que no están aportando

Algunos líderes cometen el error de mantener en el equipo a personas que no están aportando demasiado al esfuerzo del grupo. Frecuentemente se espera que la presión del equipo los inspire a mejorar su desempeño. A veces este enfoque funciona. Pero lo malo es que la presencia de miembros vagos o perezosos, puede causar resentimiento. A largo plazo, esto puede dañar el espíritu del equipo y obstaculizar la productividad.

Todas estas ideas son relativamente fáciles de llevar a la práctica. Seguramente la más difícil de aplicar es la de cambiar a las personas que no están rindiendo bien y que, de hecho, pueden estar tirando abajo al equipo.

Aun así, para usted será más simple dar ese primer paso si considera esto: las personas saben cuándo su desempeño no está cubriendo las expectativas y eso debilita su autoconfianza. Reubicando a los miembros con bajo rendimiento en posiciones en las que puedan desenvolverse mejor, levantará su moral. Al mismo tiempo, incentivará su motivación y encenderá el entusiasmo del resto del equipo.

“Recuerda que de la conducta de cada uno depende el destino de todos” 
Alejandro Magno