• Jun. 17, 2019, medianoche

Estimado lector, el ajedrez siempre ha sido considerado como un juego de grandes estrategas y, Gary Kasparov ha sido considerado uno de los grandes dentro de ese grupo. Y para compartir las lecciones de este gran estratega, recurriremos a su libro “How life imitates chess: making the right moves from the board to the boardroom”.

Algunas de sus principales reflexiones son las siguientes:

Cuando hay un objetivo y una estrategia clara, las decisiones son más fáciles y rápidas de tomar. Y toda decisión debe estar en función de ese objetivo estratégico. Si cambias tu estrategia constantemente es que no tienes estrategia.

Debes tener confianza en tu estrategia y en ti mismo, de lo contrario, por excelente que sea la misma, no funcionará; pero debes cuestionarte permanentemente, ya que la confianza excesiva tiende a ser mortal. Y debes saber qué condiciones debes satisfacer para que dicha estrategia funcione exitosamente. Y si tienes una buena estrategia, no permitas que tu adversario, con una simple distracción, te desvíe de ella.

Para atacar exitosamente siempre debes hacerlo desde una posición fuerte y consolidada.

Y si deseas crear una crisis y sobrevivir a sus consecuencias, debes saber cuál es el momento oportuno, el “timming”, ya que de lo contrario, aunque poseas todos los recursos necesarios, al final fracasarás. El entorno es fundamental.

Debes conocer a tu adversario lo mejor posible, hasta convertirte en él, si te es posible.  “En una oportunidad yo me había convertido en Karpov”.  Pero aunque debes ser consistente con tu estrategia y solo debes cambiarla cuando cambian tu objetivo o el entorno, tú no debes ser “predecible”, ya que debes conservar tu capacidad de sorprender a tu adversario.  Debes ser consistente, pero flexible.

La paciencia es un factor clave.  Y la “espera útil”, es decir, el saber qué hacer cuando nada puedes hacer es un arte.  Nunca negocies contigo mismo y aprende a manejar el silencio y la espera. Y no importa que tanto puedes ver hacia el futuro, si no comprendes lo que ves. Cuando algo te parezca “obvio”, es cuando más debes analizar la situación y preguntarte qué hacer. La memoria sin capacidad de analizar lo que recuerdas y de identificar patrones recurrentes, no tiene valor alguno.

Para que un juego sea extraordinario, se requiere de dos excelentes jugadores. Y nunca trates de solucionar un problema que requiere de un martillo, con una esponja.

Veamos un ejemplo. Kasparov se ha dedicado a promover la democracia en Rusia y para ello ha hecho el siguiente análisis: “la oposición al Gobierno ha estado en una situación muy difícil y el Gobierno ha podido cambiar las reglas del juego cuando lo desea; sin embargo, incluso en estas condiciones, una buena estrategia te puede llevar al triunfo. Empecé con un diagnóstico, identificando a los adversarios y a los aliados.  No hay garantía de sobrevivencia como oposición, lo primero es sobrevivir. Lo segundo es formar alianzas, ya que hemos estado muy divididos y desorganizados y lo único que tenemos en común es que creemos que la solución es la democracia.  Pero este proceso no es espontáneo.

Mi contribución sería impulsar este proceso. Mi evaluación de las fortalezas de mis oponentes, a pesar de nuestra gran debilidad y de su gran fortaleza, me llevó a descubrir que ellos también tienen sus propias debilidades.  Ahora, la élite gobernante tiene enormes intereses fuera de Rusia. Por lo tanto, son vulnerables a presiones externas. Sin embargo, la riqueza energética de Rusia, al ser utilizada como arma negociadora ha mantenido en línea a los líderes europeos”. ¿No les parece elemental y fascinante este simple analisis?
nramirezs50@hotmail.com