• Jul. 17, 2019, medianoche

Aprovechando que estaba en Costa Rica, cené con una amiga que tenía rato de no ver; se mudó hace unos meses por motivos de trabajo. Nos pusimos al día de lo que ha acontecido en nuestra vida familiar y profesional desde la última vez que nos vimos, e inevitablemente caímos en el tema de la situación de Nicaragua. Ambas coincidimos que el problema en nuestro país va más allá del gobierno de turno. Lo que tenemos es una pérdida de valores morales que se ha acrecentado en los últimos años, porque cuando la cabeza es corrupta el resto del cuerpo se comienza a corromper, pero esto no es solamente responsabilidad del que gobierna. Todos somos parte de la sociedad y todos hemos contribuido de alguna manera u otra para construir lo que hoy tenemos, porque así como hay verdades relativas, la integridad parece ser también relativa.

Me contaba mi amiga que ahora que se trasladó a Costa Rica, tuvo que sacar su licencia de conducir. Preguntó cómo era el trámite y le dijeron que debía ir a la oficina de tránsito con sus documentos, hacer fila y cumplir con los pasos requeridos. Ella preguntó inocentemente que si por trabajar en una empresa tan importante, no tenían alguna concesión para no tener que perder tanto tiempo en procedimientos burocráticos. La persona le contestó amablemente que le aconsejaba que llegara temprano para salir más rápido. No tuvo más remedio que hacer la fila y cumplir con el proceso. Que contraste, en nuestro país la licencia de conducir se puede comprar; “muchos servicios” se pueden comprar…..Le contaba a mi amiga que un amigo mutuo se ha vuelto “tweetero”, y el otro día me moría de la risa leyendo un tweet que le puso al presidente Trump, respondiendo a un comentario que éste hizo sobre el tráfico de drogas que pasa por nuestros países para los Estados Unidos. Mi amigo le dijo que mejor se preocupara por controlar a los drogadictos de su país que compran la droga, porque cuando hay demanda, siempre habrá oferta. Pasa lo mismo con la corrupción, mientras haya personas que paguen coimas para lograr algo, habrá personas que sigan cobrando.

Me gustó este significado de integridad que encontré en el internet: “Integridad se traduce como honradez, honestidad, respeto por los demás, corrección, responsabilidad, control emocional, respeto por sí mismo, puntualidad, lealtad, pulcritud, disciplina, congruencia y firmeza en las acciones.” La verdad que integridad es todas estas cosas y más; también es serle fiel a tu cónyuge, cumplir tu palabra, es reconocer nuestros errores y pedir perdón.

La integridad no puede seguir siendo relativa si de verdad queremos reconstruir un nuevo país, y antes de vociferar viendo la paja que está en el ojo ajeno, examinémonos cautelosamente para descubrir la viga que tenemos en el nuestro. Tenemos que ser intencionales con nuestro comportamiento para poder ser personas verdaderamente íntegras. Conozco gente que se llena la boca criticando a otros, sin embargo, les paga una miseria a sus empleados, o no les paga conforme a lo que dice la ley. A esto me refiero cuando digo que la integridad es relativa. Y lo que nosotros hagamos, nuestros hijos lo van a repetir, nuestros colaboradores lo van a repetir, y así la sociedad se va destruyendo.

Quiero dejarles unas frases sobre integridad que encontré que nos ayudarán a reflexionar:

  1. “Es cierto que la integridad por sí sola no te convertirá en un líder, pero sin integridad nunca serás uno.” Zig Ziglar
  2. “Todos cometen errores, pero solo una persona con integridad los reconoce.” Nicole Guillaume
  3. “La integridad es hacer lo correcto, incluso cuando nadie está mirando.” C.S. Lewis
  4. “La imagen es lo que la gente piensa que somos; la integridad es lo que realmente somos.” John C. Maxwell
  5. “Los justos caminan con integridad; benditos son los hijos que siguen sus pasos.” Proverbios 20:7

Si queremos que las cosas cambien, comencemos por cambiar aquellas cosas en nosotros mismos que están mal influenciando el actuar de los demás.

¡La integridad no es relativa; integridad es integridad!