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La familia de Digna Fátima Gámez García, de 50 años, denunció que hubo  negligencia en la atención médica de Gámez en el Hospital “Humberto Alvarado” de Masaya, quien llegó de emergencia el sábado 16 de abril por quemaduras de segundo grado en el 10% de su cuerpo.


Según Onelia Gámez, su hermana se quemó al tratar de encender el fuego con zener, lo que provocó que se quemara la cara y los miembros superiores del cuerpo, por lo que fue llevada al hospital de Masaya, donde al ingresarla sólo le hicieron un simple lavado en su cuerpo.


La negligencia, según Onelia, fue que Digna pasó la noche del sábado, todo el domingo, y no fue sino hasta lunes a las cinco de la tarde, que le hicieron el lavado quirúrgico, y para que la trasladaran al Hospital “Lenín Fonseca”, en Managua, tuvo que encarar al cirujano que se encontraba de turno.


Digna trabajaba en la elaboración de artesanías con jícaras, y a la hora del incidente estaba encendiendo el fuego para su trabajo.


“Llegué al hospital hasta el domingo por la tarde y vi que la situación de mi hermana no estaba bien, entonces reclamé y esperé hasta el lunes en la madrugada que llegara un especialista, pero nunca se presentó. Después de haberla ingresado en emergencia debieron haber tenido ellos la agilidad de saber si había o no especialista para atender el caso. Tuvo que pasar 48 horas para que el médico que estaba le hiciera el lavado quirúrgico y trasladarla; ellos no tienen una unidad de quemados y la tenían entre todos los enfermos, no tenía una buena atención”, expresó Gámez.


Todo lo que estaba pasando con doña Digna, según Gámez, se lo mandaron a decir al doctor Silvio Navarro, Director del Silais.

Perdieron mucho tiempo
A las seis y diez minutos del lunes, Digna fue trasladada al “Lenín Fonseca”, donde Gámez manifestó a los médicos de ese centro hospitalario todo lo que había pasado en el hospital de Masaya, y que se habían perdido 48 horas sin ponerle atención, y que solo le estaban poniendo suero y la inyectaban para el dolor.


“En cuanto llegó la revisaron y vieron que no había quemaduras en el interior del cuerpo, por lo que la ingresaron y pasó bien el martes, pero a la media noche le dio un desmayo, por lo que se le realizó una tomografía, y se encontró alojamiento de químico (zener) en el corazón y en los pulmones, lo que hizo que se le dificultara la respiración. Se desmayó en tres ocasiones, y el último desmayo --a las cinco de la tarde del miércoles-- fue el que le ocasionó la muerte”, explicó Gámez.


Gámez explicó que la doctora que atendió a Digna siempre manifestó que el tiempo que se perdió fue bastante, ya que en casos de salud el tiempo es vital.
Yo creo en Dios y en los médicos, pero tienen que humanizar  la unidad de salud para que atienda bien a las personas.


Manifestó que ellos no van a llevar el caso a la esfera judicial, porque con echar preso al responsable no le devuelven la vida a su hermana, pero que sí lo dejan todo en manos de las autoridades del Hospital de Masaya.
El doctor Enrique Picado, Subdirector del referido hospital, explicó que se va a hacer una auditoria del caso.


“Los señalamientos que la familia de doña Digna nos hacen son duros, pero son señalamientos reales, porque tampoco yo voy a ser cómplice de una situación que se dio (…) si hay trabajadores que hicieron mal la situación --llámese enfermera o médicos--, nosotros vamos aplicar la Ley General de Salud y la Ley de Carrera Civil y Administrativa”, aseguró el doctor Picado.


Agregó que a más tardar del viernes 6 de mayo van a tener el resultado de la auditoría.