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Desde hace años, habitantes de la comarca Las Viudas, en el Distrito I, esperan que al menos una parte de los seis kilómetros de camino o la “trocha” (como le llaman) sea adoquinada o pavimentada por la Alcaldía de Managua, porque con la llegada de las lluvias, quedan prácticamente incomunicados.

Los pobladores del lugar aseguraron que los de la alcaldía lo único que han hecho en años anteriores es construir un par de rampas vehiculares que más bien han aumentado las escorrentías.

Jeannette Vega ha visto pasar varias administraciones, y el camino de acceso a la comarca es el mismo. Ella tiene que caminar más de un kilómetro de la “trocha” para salir a la carretera y poder tomar un bus.

Vega señaló que un factor que los ha perjudicado es el sesgo político, pues asegura que hay grupos de ciudadanos que pelean por los partidos y no por el bienestar de la comunidad.

Orientan votar por FSLN
“Los de la alcaldía casi nunca vienen, solo pasan haciendo censos, y en esas visitas nos dicen que hay que votar por el Frente (FSLN), porque si no, no hay proyecto. Hace unos días pasaron regalando mochilas y nos dijeron en qué casilla debíamos votar si queríamos mejorar en el barrio”, agregó Vega.

Durante el invierno, las fuertes escorrentías evitan a los pobladores la entrada o la salida de la comunidad, y los barrancos poco a poco se van desmoronando.

La comuna capitalina en el Plan de Inversión Anual, PIA contempla la ejecución de 2 millones 957 mil 124 córdobas en obras de mejoramiento vial y drenaje pluvial, las cuales ya deberían estar listas, pero las mismas brillan por su ausencia. A lo largo del camino hay al menos seis rampas vehiculares pero estas no fueron construidas por esta administración, y, producto de las escorrentías, ya están cediendo.

Mariana González, quien es docente de la única escuelita de la zona, aduce que en invierno los padres prefieren no mandar a sus hijos a clases, por el peligro de que las corrientes se los lleven.

Transporte no hay en la zona, solo las famosas “caponeras”, que solo que vayan repletas de pasajeros, se arriesgan a entrar hasta las últimas calles de la comunidad, las cuales quedan en un hueco. La tarifa mínima del viaje es de 8 córdobas, sin importar si las personas van unas sobre otras.