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Extrema pobreza campea en el barrio 30 de Mayo
Tatiana Rothschuh / SAN CARLOS, RÍO SAN JUAN
Mientras se avizora un mayor desarrollo con la construcción de la carretera Acoyapa-San Carlos y un bulevar será el atractivo en la entrada de San Carlos, en la periferia unas 200 familias del barrio “30 de Mayo” están sumidas en extrema pobreza.

La mayoría de los moradores de este barrio guarecen en champas de plástico negro, chocitas de paja, no tienen luz eléctrica ni agua potable, y mucho menos escuela ni puesto de salud. Los vecinos dicen que el nuevo barrio se llama 30 de Mayo, porque un día como ayer, hace dos años, el acalde orteguista Jhonny Gutiérrez les entregó los lotes y además reparó las calles.

Algunos tuvieron la dicha de recibir 10 láminas de zinc, y a 21 familias, que fueron desplazadas del callejón del “Pilón” para construir la carretera, las resarcieron con viviendas de madera y suelo embaldosado. El MTI también les dotó de dos pozos comunales. Para llegar al populoso y lejano barrio, solo una de tres rutas que circulan en la ciudad ingresa al vecindario y la carrera cuesta tres córdobas, de lo contrario deben pagar 20 córdobas a un taxi o lo hacen a pie.

Los habitantes distinguen al barrio del área plana como “Los Legales” y “La Loma”, donde hasta en el cucurucho –cúspide del cerro– han levantado champa de ilegales, porque por ser una zona de riesgo la municipalidad no les promete otorgarles el terreno.

En la propia entrada del barrio, doña Luz Marina Espinoza Álvarez construyó su choza de paja y madera, donde está hacinada con su esposo y 8 hijos. Doña Luz dice haber recibido 10 láminas de zinc que agradece, por “esa ayudita. Señala que lo que más necesitan es la luz y el agua potable, pues los pozos no dan abasto”. María Dávila Sequeira también fue sacada del Pilón, pero no le dieron vivienda, aunque recibió un lote. “Las necesidades son muchas, pero nos urge la luz porque nos alumbramos con candiles o candelas”, manifiesta.

Esmelda Serrano Guzmán emigró de tierras chontaleñas después que en los años 80 perdiera en la guerra a su padre y tres hermanos. Ella cuenta con una de las tres pulperías que existen y cuida la casa construida de concreto de sus hijas y dice que tenía esperanza que le dieran un lote.

La madre más joven que recibió vivienda es Jeanethe del Socorro Salazar. A los 16 años tuvo un bebé, pero el padre emigró hacia Costa Rica. Refiere que su madre Lucía Salazar los mantiene a través de la venta de tortillas, tamales y cosas de horno. Jesarely Suárez Aguilar, con sus ocho hijos vive en una de las 50 champas ubicadas en la loma. “Aquí estoy posando porque el techo es mío, pero el terreno no, dicen que a nosotros no nos van a dar los lotes, pero todos tenemos esa necesidad”, manifestó.

Tropigás extiende campaña de seguridad
Tiara Sánchez
Los ejecutivos de Tropigás de Nicaragua S.A. anunciaron que su campaña de educación y prevención llegará en las próximas semanas hasta los parques de Masaya, Matagalpa y Jinotega; para orientar a los consumidores acerca del manejo de sus tanques y las medidas de seguridad que se deben cumplir para el aprovechamiento del gas licuado de petróleo (GLP).

“La campaña cuenta con el apoyo de los miembros de la Dirección General de Bomberos (DGB) y pretende llegar a todas las cabeceras departamentales del país, para orientar a la población acerca del manejo del gas licuado envasado en los tanques Tropigás, además de explicar cómo sacarle el mejor provecho de manera segura”, explicó Hazel Garay, Divulgadora de la empresa.

“Más seguridad, con Tropigás”, es el lema de esta iniciativa de la empresa, la cual ha recorrido los parques de Jinotepe, Rivas y Granada, donde ubicaron toldos para entregar a la población una Guía Instructiva de Seguridad, en la cual se especifican diversas disposiciones.

Entre las principales orientaciones que se comparten con los consumidores, Garay mencionó impedir que los niños jueguen con el cilindro de gas y alejarlos de la cocina cuando se estén preparando los alimentos.

“También se debe evitar colocar objetos encima del cilindro o agitar los envases. Con el tanque se debe verificar que las llaves de paso de la cocina estén bien cerradas cuando se termina de usar la cocina y, si la persona se ausenta por varios días de su vivienda, se le orienta cerrar la llave de la válvula”, agregó.

La divulgadora también explicó que la mezcla de Tropigás incluye una sustancia que advierte y dispersa el olor del gas licuado, el cual, realmente, no tiene olor pero se le inyecta para que sirva de medida de seguridad para todos los componentes de la cadena de distribución del producto.