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La dura vida de las calles es solo un mal recuerdo que quedó atrás para unos 4,000 niños y niñas por el accionar de los miembros de la Asociación Los Quinchos, quienes celebran 20 años de apoyo a niños, niñas y adolescentes en saturaciones de riesgo.

“Estos 20 años pasaron sin saberlo, y lo que hemos logrado es maravilloso y algo que nunca podré olvidar: sacar a los niños y a las niñas de las calles y darles una segunda oportunidad en la vida”, dice Zelinda Roccia, fundadora de Los Quinchos, quien señala que es importante salvar a la niñez de la delincuencia y darles un futuro mejor si se puede. Ella rechazó que la reforma del Código de la Niñez y el endurecimiento de penas sea la salida.

Indicó que Los Quinchos nació en 1991, luego que comenzó a visitar el Mercado Oriental, y observó a niños y a niñas abandonadas. Pequeños indigentes que se transformaban en inhalantes de pegamento y comenzaban a sumergirse unos en el mundo de la delincuencia, mientras otras en el de los abusos y de la explotación sexual.

Roccia comenta que esos niños y niñas estaban hambrientos, pero no sólo de pan, sino principalmente de respeto, de amor y de cariño, algo que evidentemente no habían encontrado en un hogar violento y plagado de malos tratos por parte de sus progenitores.

Bergman Ulises Eugarrios Cárcamo, quien a finales del año cumplirá 23 años, expresó que nadie sabe lo que se siente estar en las calles desamparado mientras no lo vive, y él comenzó a vivirlo desde los seis años.  

Estudiante de inglés en Ave Maria College, rememora su experiencia, y ahora trabaja para que otros niños no pasen por la misma pesadilla.

En veinte años la asociación ha logrado formar varios locales de atención.