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Ante la falta de un presupuesto eficiente para el sector salud de nuestro país, los nicaragüenses reciben un mal servicio sanitario. Sin embargo, este problema se acrecienta aún más en las comunidades del interior de la nación, ya que sus habitantes viven a merced de las brigadas médicas extranjeras para subsanar sus enfermedades, las cuales, en algunos casos, se encuentran avanzadas.

Ramona Francisca Rojas vive entre San Juan del Sur y El Ostional, ubicados en el departamento de Rivas. Su hijita Maryuri Espinoza Rojas, de seis años, está entre las ocho mil personas que serán atendidas de forma gratuita por la misión médica del buque hospital USNS Comfort (T-AH 20), del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos.

La pequeña Maryuri es tan solo un pequeño reflejo de las verdaderas dificultades que aprenden a sobrellevar aquellos que no tienen acceso a la salud especializada fuera de la capital.

Maryuri Espinoza nació con un tumor en el pie derecho, lo que en un inicio sus familiares cercanos obviaron por tratarse de “una pelotita suave e insignificante”. Pero, con el crecimiento de la niña, la “pelotita” se desarrolló también, por lo que su mamá la llevó al hospital público de Rivas, y ahí le dijeron que se trataba de una inflamación, por eso le recetaron dos pomadas en gel.

Posteriormente, Ramona Rojas  con mucho sacrificio económico llevó a una clínica privada a su niña para hacerle una biopsia, y fue cuando le detectaron un tumor. “Lo único que me quedaba era operarla por mi cuenta, decidí hacer eso, pero no lo logré porque no pude conseguir el dinero”, se lamentó la madre.

Se sintió frustrada e impotente, porque no podía curar a su hija, por eso, la noticia de la llegada del Comfort la emocionó tanto, que inmediatamente se anotó en la lista para que le atendieran a su niña. Y a pesar de que no fue seleccionada, no se dio por vencida y acudió a la consulta que estaba brindando en tierra la misión, y ahí la eligieron para ser operada en el barco hospital.

USNS Comfort y sus bondades
Esta es la tercera ocasión en que el Comfort se detiene en aguas pinoleras, para brindar su ayuda humanitaria a quienes lo requieran. Dicho buque está equipado como cualquier hospital regional de Estados Unidos. Posee una tecnología moderna, la que ningún centro asistencial privado de nuestro país podría igualar.

El Comfort fue construido en 1975, y en sus inicios transportaba petróleo de Alaska hasta California, hasta que el primero de diciembre de 1987 se transformó en un buque-hospital. Mide unos 300 metros de largo por 32 metros de ancho.

Cuenta con 12 salas de cirugía; 1,000 camas para pacientes y acompañantes, y otras  1,200 para la tripulación. El equipo médico tripulante ofrece sus servicios sanitarios en una sala de emergencia, en la que pueden atender a unos 200 pacientes, a los que se les hace una tomografía, un electrocardiograma o cualquier chequeo de rutina. En la misma área tienen un sistema de monitoreo.

Asimismo, cuentan con una sala de rayos X y una de tomografía computarizada. En esta se obtienen los resultados en menos de un minuto y en 3D. El equipo que aquí se utiliza es casi exclusivo, ya que solo existen dos en el mundo, y se encuentran en alta mar: uno en el Comfort y otro en el USNS Mercy.  Igualmente, posee 12 salas de cirugías, en las que se pueden realizar 24 operaciones simultáneamente. Cuenta con una farmacia, su propio banco de sangre, el cual almacena cinco mil unidades sanguíneas congeladas. El Comfort produce su propio oxígeno, y tiene la capacidad de convertir el agua de mar en agua potable.

Su misión en Nicaragua
Los médicos que viajan en esta brigada, atienden todo tipo de especialidades, entre ellas: optometría, ginecología, medicina general, pediatría, ortopedia. También, hacen trabajos de veterinaria y de ingeniería dentro de la comunidad rivense.

“El objetivo es apoyar de 6,000 a 8,000 pacientes en total. Tratamos de ayudar con la asistencia primaria, además, miramos a todos los pacientes y tratamos de ayudarles lo más que podamos”, señaló el capitán David Weiss, comandante del área médica.

Todas las personas que son atendidas por los galenos de la misión “Promesa Continua 2011”, reciben su tratamiento posquirúrgico, en el caso de los que fueron operados, el de su recuperación. Los médicos se aseguran de traer a Nicaragua, aquellas medicinas autorizadas por el Ministerio de Salud, para que los pacientes puedan continuar su tratamiento, y lo sigan recibiendo gratis.