•  |
  •  |

Una angustia diaria viven siete familias del barrio Laureles Norte, ya que a diario la corriente de un cauce vecino socava la calle, y dos viviendas están a punto de ser arrastradas. Las autoridades distritales de la Alcaldía de Managua deslindan responsabilidad en este caso, mientras no llegue un proyecto de cooperación internacional.

La calle comenzó a socavarse desde el pasado sábado, cuando el paso de un eje de vaguada por nuestro territorio ocasionó fuertes precipitaciones, y la saturación de los suelos sumada a la falta de cobertura de concreto del cauce, ocasionó que al menos unos 600 metros de tierra se derrumbaran. El agua se llevó la base de lo que antes eran patios, calle y hasta estacionamiento.

Jaime Rivera es uno de los vecinos afectados. La pared delantera de su casa ahora está a pocos centímetros del inmenso abismo, y aseguró que con la primera llovizna del sábado, solo escuchó un estruendo, y la tierra con todo y pavimento se fue al fondo.

¿Esperan una tragedia?
“Hasta que haya una tragedia van a buscar qué hacer. Imagínese, con dos días de lluvia y el gran hueco que hay, y lo peor es que tratamos de buscar soluciones y la gente de la alcaldía solo viene a tomar fotos y se va”, agregó Rivera.

El poblador agregó que la única solución que les dio el delegado del Distrito Siete, Julio Cuadra, es que si la calle se sigue socavando los van a tener que mandar a los albergues, situación que más bien tiene indignados a los afectados.

Reynaldo Uriarte precisó que ellos están dispuestos a ayudar en los trabajos a la municipalidad, y piden que, por ahora, manden aunque sea escombros o basura para rellenar el inmenso hueco.

Respuesta: Albergues
Uriarte señaló que otro de los factores que tiene saturado el suelo es que este barrio carece de sistema de alcantarillado sanitario, y los barrios vecinos han desviado las aguas residuales hacia lo que ahora es un abismo. “ALMA no ha dicho ni ha hecho nada, la única solución que nos dan por ahora es ir a los albergues. No queremos dejar nuestras casas que tanto nos han costado”, agregó.

Además de este inmenso abismo, cuadras antes, un bache desproporcionado tiene dañada la calle y está ocasionando brotes de enfermedades a los niños, ya que está lleno de aguas pluviales.

Lourdes Ruiz señaló que hace unas semanas las cuadrillas de la comuna llegaron a achicar el hueco, pero con las primeras lluvias se volvió a llenar. Tanto los buses como vehículos livianos tienen que hacer uso de las aceras para poder transitar, lo que ya las ha arruinado.

Actualmente la empresa Consovipe, contratada por la comuna, realiza trabajos en el barrio, pero solo enfocados a la inserción de tuberías de aguas residuales.