•  |
  •  |

En 17 escuelas del país se emprende un programa que reconoce a la Educación como su aliado estratégico para cultivar en los menores el adecuado manejo de los desechos, y así contribuir a aminorar la contaminación ambiental.

Los organizadores, encabezados por la Fundación Fabretto, esperan que además del beneficio directo a 15,148 niños de Primaria, la campaña --que llama a un cambio de actitud en cuanto a la forma de cómo vemos y tratamos la basura-- cale en la conciencia de las comunidades cercanas a los centros de estudio.

Para eso, en cada aula de los 17 centros ubicados en Managua, Ciudad Sandino, Estelí y Madriz, se formaron brigadas ecológicas capacitadas en buenas prácticas de manejo de la basura, cuya misión es promover lo aprendido entre sus compañeros, partiendo por instarlos a no tirar los desechos al piso y enseñarles a clasificarla entre orgánica e inorgánica.

De ahora en adelante, en esos colegios los niños aprenderán lo que es reciclar. A ellos se les enseñará haciendo, que esa “basura”, ya sea papel, plástico, aluminio o vidrio, si termina en el suelo contamina, en cambio si se selecciona adecuadamente tiene mucho valor. Según Peter Schaller, Director de Comunicaciones de Fundación Fabretto, el programa “Reto Reciclaje” que impulsan con el respaldo del Coca Cola y la recicladora Multinicsa, al término del año podría representar un acopio de 10 mil quilos de material reciclable.


Útiles resultados
El programa fue lanzado en el Centro “Pablo Antonio Cuadra”, de la capital, donde 502 alumnos están, según su directora Xiomara Meza, motivados con la idea de acopiar el material reciclable que le deje réditos económicos para pagar mejoras urgentes en el colegio, como la reparación del canal que en esta época se filtra, cambio de los bombillos dañados y de los pupitres en mal estado. 

“La basura, cuando está en su lugar, se convierte en algo útil”, era uno de los tantos mensajes que resaltaban en los murales y depósitos de basura colocados en esa escuela, donde se aspira que contribuyan a que las nuevas generaciones sean parte de las acciones reqeridas para frenar el daño a la Madre Tierra.