•  |
  •  |

Tanto las calles de Managua, como sus cauces, comienzan a resentir –rápidamente– el embate de las precipitaciones, por lo que urge que la alcaldía envíe sus grupos de trabajo para hacer labores de limpieza y relleno en los barrios de la capital.

En una calle de bario Venezuela, la principal que viene de los nuevos semáforos de la colonia Nicaragua hacia el norte, los adoquines quedaron dislocados a todo lo ancho de la vía, provocando serios problemas a los conductores y un peligro para los motociclistas.

“Comenzó con un adoquín, pero luego se vinieron arrancando y todo esto se debe a la gran correntada que “baja” desde la Nicarao.

Uno se inunda hasta la rodilla, ayer casi se nos mete el agua a la casa”, comenta doña Julieta del Carmen Benavides, vecina del lugar afectado.

Dicho problema no termina ahí, según doña Julieta, porque los adoquines arrancados se los han llevado algunas personas, por lo que llaman a la alcaldía a reparar el daño en dicha calle.

Cauces con sedimentos
Después de la más reciente lluvia sobre Managua, la ciudad resiente en los cauces sus efectos, ya que aunque la basura se la ha llevado la corriente, ha quedado mucho  sedimento, tal como puede apreciarse en el cauce de El Dorado.

Esto provoca estancamiento de agua, que representa un problema para las próximas lluvias, por lo que podría subir el nivel de las aguas e inundar calles y viviendas, dijo Katherine Chávez, vecina del lugar.