•  |
  •  |

Las mujeres rurales organizadas están demandando al Gobierno la creación de un fondo para la compra de tierra, basadas en la ley 717 o Ley Creadora de un Fondo para Compra de tierra con equidad de género para mujeres rurales. Lo solicitado es del uno por ciento del Producto Interno Bruto del país, equivalente a más de 650 mil de dólares, según cifras del 2010.

Según María Teresa Fernández, presidenta de la Coordinadora de Mujeres Rurales, lucharon dos años y medio para que se aprobara la ley el 5 de mayo del 2010 y fue reglamentada en agosto de ese mismo año, pero aún no se aplica porque carecen de partida presupuestaria, por lo que necesitan sean incluidas en el presupuesto del próximo año.

“Si no se incluye en el presupuesto, pasará lo mismo que todas las leyes, se aprueban, reglamentan, pero carecen de dinero para su implementación, ¿entonces de qué sirve?, se preguntó Fernández.


Oídos sordos en AN
La dirigente expresó que el año pasado metieron cartas a la Asamblea Nacional para que se aprobaran fondos para beneficiar por lo menos a unas mil mujeres rurales que carecen de tierra para su labor agrícola, pero no tuvo eco en el poder legislativo.

Este año no se conformarán con poco, sino por lo menos el uno por ciento del PIB, porque según datos oficiales existe 1 millón 6 mil mujeres rurales, y de estas sólo el 18 por ciento posee tierra propia.

“El 82 por ciento de las mujeres, para poder sembrar, presta o alquila la tierra, aunque otras hacen mediería, que es lo más triste, porque la mujer paga con la mitad de la producción de maíz, frijol, legumbres, por el uso de la tierra”, explicó Fernández.

Según la ley, el fondo será administrado por el Banco Produzcamos bajo el comité de administración integrado por el Magfor, Instituto Nicaragüense de la Mujer, Marena, Invur y la Coordinadora de Mujeres Rurales.

 

Actividades
El mes pasado las mujeres rurales entregaron una carta a uno de los asesores de políticas públicas del Gobierno donde plantean la creación del fondo, el funcionamiento del comité de administración del fondo, que el Estado asigne a funcionarios públicos para que toquen puertas con la cooperación internacional, para incrementar el fondo.

Además plantean plazos de cinco y 10 años para pagar el crédito, dejando como prenda hipotecaria la misma escritura de la compra de la propiedad.

Según Fernández el costo actual de las tierras es variado según el departamento y la cercanía de la propiedad a las vías de acceso. Por ejemplo en Jinotega el costo de la manzana de tierra anda por 3 mil dólares mientras que en Masaya la manzana anda por 4 mil 500 córdobas.

Durante estos meses las mujeres rurales estarán organizando plantones, marchas, entrega de cartas en la Asamblea, para presionar la aprobación del fondo. Las actividades culminarán el 15 de octubre, día de la Mujer Rural con una feria frente al poder legislativo.

“Queremos decirle aquí están las mujeres rurales con lo que producen a pesar de no tener tierras, prestan, alquilan y hacen mediería para sembrar. Nosotras contribuimos con el 48 por ciento del PIB, según cifras oficiales y queremos que se nos reconozca parte de lo que aportamos a la economía del país”, expresó Fernández.