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Solo los árboles detienen los patios semiembaldosados de al menos diez casas precarias, que están a punto de ser “tragadas” por el cauce que atraviesa el barrio “Camilo Chamorro”, de Managua, donde cada vez que llueve los vecinos pierden un pedazo de tierra.

El clamor de los afectados sigue siendo el mismo desde hace años: que la comuna capitalina continúe el muro de gaviones que benefició solo a parte de la población y que evitaría que el cauce siga ganando espacio con las escorrentías.

En 2009, la alcaldesa Daysi Torres inauguró 500 metros cúbicos de muros y cortinas de gaviones, y 450 metros cúbicos de excavación estructural. El costo del proyecto alcanzó el millón 300 mil córdobas, pero la construcción solo benefició a 20 viviendas que sufrían inundaciones.

80 casas en riesgo
En el Plan de Inversión Anual, PIA de 2009, las autoridades municipales señalaron que eran 80 casas las que estaban en riesgo y que se necesitaba estabilizar el cauce natural para evitar que este se siguiera ensanchando.

Dos años después, los pobladores de la zona baja del barrio piden la atención de la municipalidad, pues las paredes del cauce se siguen socavando y poco a poco les está impidiendo salir de sus precarias viviendas.

La casa de Catherine Mayorga ya está a escasos metros del cauce. Cuando llueve los moradores quedan atrapados porque el agua ingresa a sus patios y la única salida que tienen es el inmenso abismo que han formado las escorrentías. “No tenemos salida por atrás, esta es la única salida y patio que tenemos, un día de estos nos vamos a ir con todo y casa”, dijo Mayorga.

“Antes que comenzaran las lluvias vinieron (funcionarios) de la alcaldía (y dijeron) que nos iban a poner gaviones, pero más bien con el agua, el cauce se ensanchó y ellos no regresaron a ver”, detalló Mayorga.

En igual situación se encuentra la familia de Zenelia Medina y otros cuatro núcleos familiares.

Del patio de la casa de Medina solo queda una pequeña franja de tierra por lo que los moradores salen de la casa y a través del mismo medio caminan hacia la letrina.

“Mire, he sembrado palos (árboles) para que medio detengan la caída de la tierra, pero nada, si nos ahogamos, nos ahogamos, nadie nos da salida y nadie nos viene a reparar.

Este cauce era una zanjita, podíamos pasar con facilidad al otro lado, pero como nadie vino a  reparar creció tanto que mire cómo está ahora”, precisó Medina.

Para el próximo año, el Distrito VI cuenta con un presupuesto de 188.3 millones de córdobas para la ejecución de ocho proyectos, pero en ninguno está incluido el barrio “Camilo Chamorro”.

Pobladores de este sector se presentaron a un reciente cabildo que realizaron con las autoridades municipales, no solo para pedir la continuidad del muro de gaviones sino para que se les tomara en cuenta en la construcción de dos nuevos puentes peatonales, pero no recibieron una solución, solo pasaron a lista de espera.