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La Empresa Nicaragüense de la Construcción, adscrita a la Corporación de Empresas Regionales de la Construcción, finalizó los primeros dos kilómetros de carretera construidos con concreto hidráulico entre Río Blanco y Bilwi.

El primer tramo considerado piloto por el Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) está sobre la carretera a Mulukukú, al norte del empalme que conduce a Ubú Norte, en el municipio de Paiwas.

El ingeniero José Esteban Pérez, del MTI, explicó en su informe sobre el proyecto que la idea es conformar una plataforma sólida para la construcción en el futuro de una carretera de todo tiempo.

El proyecto en su totalidad comprende la construcción de tramos en todo el trayecto hasta completar 16 kilómetros de carretera con concreto hidráulico, con lo que esperan terminar con los pegaderos en los puntos que ya eran tradicionales sobre la carretera que conduce a Bilwi.

Los 16 kilómetros de concreto hidráulico sobre la carretera Río Blanco-Bilwi son financiados a través de una donación de medio millón de dólares y 187 millones de córdobas del Reino de Dinamarca a través del Programa de Atención al Sector Transporte de la Agencia de Cooperación Danesa.

También incluye un préstamo del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) al gobierno de Nicaragua por cinco millones de dólares. La carretera, según explicaron fuentes del MTI, contará con una capa de concreto hidráulico de 350 kilogramos por metro cuadrado, reforzado con material rocoso triturado.

Otros tramos de carreteras con este concreto, según el MTI, estarán en el empalme de Wanawana y el puente Wilikito, cercano al municipio de Siuna, y en la ruta hacia la comunidad de Banacruz, hasta completar los 16.1 kilómetros que, según el ingeniero Pérez, tendrá una vida útil de 20 años.

“Estamos garantizando una velocidad de diseño de 60 kilómetros por hora, lo cual ya significa mucho, tomando en cuenta la situación a que ha estado sometida esta carretera en el pasado”, afirmó el supervisor de las obras del MTI.

La construcción de la carretera obligó a la apertura de una vía alterna que, debido a las lluvias, ha sufrido deterioro, provocando a su vez el atraso en la obra.

En ese mismo trayecto el Ministerio de Transporte e Infraestructura tiene previsto la instalación de alcantarillas y tuberías necesarias para garantizar un buen drenaje.

Según el MTI, el proyecto ayudará a reducir los costos de operaciones en la transportación tanto de mercadería como de pasajeros, lo mismo que se reducirá el daño que sufren los vehículos al circular en mejores condiciones.

En ese mismo trayecto se construirán 11 modernos puentes de doble vía en la ruta Río Blanco-Puerto Cabezas, reemplazando los viejos puentes que quedaron en mal estado después de los efectos devastadores del huracán “Félix”.