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Preocupación mundial y medidas extremas de los gobiernos para proteger sus alimentos y reducir el consumo de los combustibles ha provocado el imparable ascenso del precio internacional del petróleo en los últimos días. Sin embargo, todo lo contrario sucede en Nicaragua, donde se cotiza la gasolina y el diesel más caro de la región y la demanda aumenta junto a la espiral alcista semanal, sin algún interés de parte de las autoridades.

El precio del crudo de referencia para Nicaragua ayer alcanzó un nuevo récord: 144 dólares con 32 centavos por barril. Es el West Texas Intermediate (WTI), que se cotiza en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex, por sus siglas en inglés). Como nunca antes, el lunes de la semana pasada todos los analistas (europeos, asiáticos y americanos) coincidieron en señalar que esa cifra llegará a 150 dólares antes de finalizar octubre.

Costa Rica limita tránsito

Este último dato alarmó a varios gobiernos y organismos multilaterales. Costa Rica lo tomó en serio y desde el jueves pasado restringió la circulación de los vehículos en la capital durante las “horas pico”. La viceministra de Transportes, Viviana Martín, explicó el proceso mediante las placas de los vehículos, y anunció multas de hasta diez dólares para quienes incumplan.

Ayer ampliaron la medida porque en la primera semana impusieron unas 750 multas a los conductores, según el ministro de la Presidencia, Rodrigo Arias, quien refirió que los precios de los combustibles se han duplicado en el último año y lamentó que eso se esté trasladando a los alimentos.

Los ticos también prometieron construir una red de carreteras angostas con el fin de estimular el uso de la bicicleta. La ministra de Transportes, Karla González, dijo que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) les donará un millón de dólares para financiar este proyecto.

Hace dos semanas el gobierno tico anunció un paquete de medidas de urgencia, entre ellas aumentar el costo de la gasolina para disminuir el uso del vehículo particular. También se alistan para presentar un proyecto de ley para eliminar el impuesto al diesel y trasladarlo a la gasolina, con el fin de balancear los precios.

Y es que Costa Rica este año prevé pagar una factura petrolera de unos dos mil 850 millones de dólares, casi una tercera parte de sus exportaciones. Sólo en los primeros cuatro meses de 2008, la viceministra Martín asegura que han gastado en importación de combustibles unos 838 millones de dólares, 88 por ciento más que en los primeros seis meses de 2007.

Honduras reduce horarios de gasolineras

En Honduras el asunto está peor, pues el gobierno se dispone a reducir los horarios de atención en las gasolineras para bajar el consumo de combustibles. El ministro de la Presidencia, Enrique Flores Lanza, lo anunció el martes como parte de “una campaña fuerte para incentivar el ahorro”.

Esta medida la adopta el gobierno catracho luego que el Poder Judicial anulara una iniciativa denominada “Hoy no circula”, dispuesta por el presidente Manuel Zelaya, donde se buscaba estacionar unos 60 mil vehículos particulares un día a la semana.

El parque vehicular de Honduras es de 774 mil unidades, y más de 558 mil 500 son particulares. Zelaya pretendía disminuir el tráfico de particulares entre las seis de la mañana y las ocho de la noche, para reducir el costo de la factura petrolera.

El gerente de Shell Honduras, Mauricio Sierra, ayer recomendó ahorrar combustibles, pues vienen más alzas para Centroamérica, algo que confirmó Lucy Bu, Directora de la Comisión Administradora del Petróleo (CAP) de Honduras, quien reveló que ya registran una baja en la demanda semanal por el aumento de precio, la que oscila entre siete y ocho por ciento.

Honduras mantiene un subsidio especial a la gasolina regular y al diesel, pero en 2006 destinó 26 millones 300 mil dólares para pagar su factura petrolera, y el año pasado la cifra llegó hasta 52 millones 600 mil.

Guatemala tomará medidas

Sumándose a la preocupación, este fin de semana el presidente de Guatemala, Álvaro Colom, anunciará un plan integral de 32 medidas para paliar los efectos del alza en los precios internacionales del crudo en su país. “Hay un par de medidas un poco fuertes”, adelantó ayer, y prometió subsidios para algunos productos de la canasta básica y bonos a los trabajadores.

El presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, dijo el desde el sábado pasado, al inaugurar la Cumbre del Plan Puebla-Panamá en México, que Centroamérica podría caer en la inestabilidad política por la desaceleración económica en Estados Unidos y los altos precios de los combustibles, la energía eléctrica y los alimentos.

El Salvador por el ALBA

“Advierto que se cierne la inestabilidad política por lo que yo he llamado la tormenta perfecta... por los altos precios de la energía, los combustibles y los alimentos. La inestabilidad de Centroamérica está en riesgo”, dijo Saca.

La espiral alcista en los combustibles salvadoreños mantiene esta preocupación de Saca, que apuesta a intervenir en la balanza de precios mediante ALBA Petróleos de El Salvador, hermana de la filial de Nicaragua y de PDVSA. Es una firma que después de seis meses de abrir operaciones cubre el 20 por ciento del mercado salvadoreño, y ha entregado más de 11 millones de galones de diesel, pagándole al Estado más de siete millones 500 mil dólares en impuestos.

EU aumenta transporte público

En Estados Unidos, la Secretaría de Transporte registra que en la primera mitad de este año aumentó el número de pasajeros de trenes y buses en más del seis por ciento respecto del año anterior, y la venta de grandes vehículos de tracción y lujo han caído sustancialmente, pues los estadounidenses están comprando más motocicletas y vehículos pequeños para “estirar” su presupuesto destinado a combustible.

La crisis es tal que la Lotería de Florida incluye desde este lunes un premio singular: el pago de la gasolina de por vida.

El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, ayer resumió la crisis de esta forma: “Esto puede llevar al mundo a una situación peligrosa”, y luego instó a los países industrializados del Grupo de los 8 (G-8), a tomar acciones con sus productores para controlar el alza del petróleo y de los alimentos, pues todo repercute en los países más pobres.

Aseguró que “es una catástrofe generada por el hombre y que, por lo tanto, debe ser controlada por el hombre... Ya hemos visto los tumultos que estallaron en 30 países y el descontento sobre los precios del combustible está en camino de propagarse”, advirtió.

En Nicaragua no hay ningún plan, al menos no en las calles ni en las gasolineras. Tampoco han anunciado nada los funcionarios del Ministerio de Energía y Minas (MEM) y del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), que hasta ahora ocultan las estadísticas comparativas de la demanda de combustibles y energía en los primeros seis meses de 2007 y 2008, pero se sabe que este año hay un aumento conforme a la importación.

Esos números deberían ser menores, considerando que el presidente Daniel Ortega ordenó en enero pasado, y mediante el decreto 2-2008, que antes de mayo todas las instituciones del Estado debían reducir el consumo de energía y combustibles en un 20 por ciento. Es otro dato más que siguen escondiendo.