Nery García
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El señor Luis Felipe Ramírez Tamariz, dueño de un establecimiento de pintura en Managua, denunció a la empresa Kativo de Nicaragua S.A. de cobrarle una deuda de más de 321 mil córdobas que, según él, ya canceló “desde hace rato”, pero esa compañía abrió un juicio ejecutivo en Masaya para obligarlo a pagar otra vez.

Ramírez Tamariz indicó que Kativo inició la querella legal en el Juzgado Civil de Distrito de Masaya el tres de marzo del año pasado, pero en vez de presentar las facturas canceladas lo que hicieron fue entregar un documento firmado por un contador público en donde según la empresa, Ramírez Tamariz le adeuda un total de 231 mil 923 córdobas con 67 centavos, aseguró el afectado.

“Nosotros tenemos las facturas que sí valen y se las hemos mostrado, pero ellos se niegan a aceptarlas”, agregó Ramírez Tamariz, quien comentó que desde a inicio de los años 90 han tenido relaciones comerciales con Kativo, pero ahora esa compañía hasta a pretendido subastar su negocio ubicado de la clínica Don Bosco dos cuadras abajo y tres cuadras al lago, cuya venta de pintura tiene el nombre de “Vista Bella”. José Esteban Rodríguez, Gerente General de Kativo de Nicaragua, aseguró que todas las pruebas con sus respectivas facturas se están llevando en un proceso legal en los juzgados de Masaya, por lo que es allí dónde las autoridades correspondientes decidirán quién tiene la razón, “si la empresa o él”, comentó.

Rodríguez aseveró que Ramírez Tamariz se niega a pagar la deuda que tiene con Kativo, razón por la que decidieron iniciar la querella en contra de él. No obstante, Ramírez Tamariz indicó que denunciará a través de los medios de comunicación y los organismos de derechos humanos “este atropello contra nuestro derechos humanos y civiles”, subrayó.