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GRANADA

La búsqueda de similitudes culturales, económicas y sociales entre los grupos indígenas de México y Nicaragua es el objeto de las excavaciones que desde hace algunas semanas está realizando un grupo de arqueólogos y estudiantes originarios de diversos países, en la zona de Tepetate en el extremo este del municipio de Granada, donde se cree que existió un cementerio aborigen.

Las delegaciones de 25 canadienses, seis costarricenses y un grupo pequeño de mexicanos, hondureños y salvadoreños que trabajan apoyados por diez estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, llegaron a nuestro país, luego de considerar las semejanzas entre las formas de vidas de nuestros indígenas, según lo expresó el profesor de la Universidad de Calgary, Geoffrey McCafferty.

“He tenido interés en la arqueología de Nicaragua desde 1989, cuando presenté una conferencia sobre las relaciones entre México Central y el Gran Nicoya, porque según las crónicas del siglo XVI en esta región había colonización por gente de aquel país, por ejemplo, el hecho que los nicaraos hablaban una versión similar al idioma náhuatl, que es el idioma de los aztecas y los toltecas”, señaló McCafferty.

El experto además manifestó que los registros demuestran que los Chorotegas hablaban el idioma de los nativos de Oaxaca, Chiapas y Puebla de México, hasta el punto que según él, el nombre de “Chorotegas” es una derivación de “Cholula”, que es una ciudad muy antigua e importante en el país de los aztecas.


Beca para tres años
Por su parte, la arqueóloga de la Universidad de Costa Rica, Silvia Salgado González, explicó que la primera etapa del trabajo en Tepetate concluye el 15 de agosto de 2008, pero que gracias a una beca otorgada por el gobierno de Canadá, las investigaciones se extenderán durante tres años, entre los meses de junio y agosto.

Sin embargo, los arqueólogos manifestaron que por lo incipiente de la investigación y por los pocos hallazgos realizados hasta el momento, no pueden dar muchos detalles, aunque sí confirmaron que los objetos encontrados, entre ellos algunos fragmentos de vasijas de barro, materiales de obsidiana y una punta de lanza van a ser llevados al Museo Nacional, donde serán tratados cuidadosamente.