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Colaboración especial para
EL NUEVO DIARIO

Si algún compromiso debe prevalecer, es el de honestidad al tratar este tema. La prostitución se nutre capitalmente de mujeres, niños, niñas y adolescentes, es fruto de la violencia, abuso, intimidaciones, apuros financieros y, frecuentemente, la consecuencia de un proceso demoledor de la niñez y la adolescencia, que, en este momento violento para la economía y la familia nicaragüense, encuentra un enriquecido medio de cultivo.

Su origen parte de las desigualdades de género, feminización de la pobreza, constantes restricciones de elecciones de vida, expansión de la demanda, fundamentalmente en la industria del sexo de los países receptores, especialmente de la Unión Europea. Por consiguiente, el tráfico de mujeres y niñas no puede disgregarse de la prostitución, y viceversa.

Unas de las cepas de la explotación sexual de las mujeres es el afianzamiento de estructuras y corrientes patriarcales en la sociedad, y específicamente, la disímil partición de cuotas de poder y recursos sociales. De esta manera, es imposible separar la prostitución de otras formas de violencias cometidas por el varón contra la mujer, así como de la demanda. Las mujeres víctimas del tráfico corren alto riesgo por las fantasías sexuales y la potestad del hombre.

El tráfico y la prostitución personifican inestabilidades seductoras entre hombres y mujeres, y simbolizan el rostro recóndito de la globalización, constituyendo una evidencia contundente, donde la igualdad de género queda únicamente en los tratados internacionales; la realidad es otra muy distinta... La prostitución debilita el empoderamiento femenino desde el punto de vista social-económico-sexual y político.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la prostitución como toda actividad en la que una persona intercambia servicios sexuales a cambio de dinero o cualquier otro bien.

El Lobby Europeo de Mujeres ha sometido la prostitución a debate. Esta agrupación, que liga a 3,000 ONG, solicitó que la prostitución y la trata sean consideradas una violación a los derechos humanos de las mujeres, y no sólo desde el aspecto de la inmigración o de la lucha contra el crimen organizado.

Se estima que entre 300,000 y 400,000 mujeres han sido traficadas a través de la Unión Europea en los últimos dos años, víctimas de los tentáculos del proxenetismo. El Lobby es partidario de tipificar como delito la compra de servicios sexuales.

Uno de los actores que abonan la prostitución es el proxeneta, la persona que fomenta la actividad. El proxenetismo puede ser ejercido por cualquier persona que tenga los contactos suficientes o el ambiente preciso para promover, proporcionar o apoyar la prostitución de personas de cualquier sexo. Jurídicamente expresa todo acto deshonesto y los modos por razón de los cuales un tercero se inserta entre dos personas, comúnmente de sexo heterogéneo, para que una acceda al deseo carnal de la otra, o para que se consumen los deseos de ambas de conocerse carnalmente.


Proxenetismo penado
en Nicaragua
El proxenetismo en Nicaragua está tipificado como delito y es penado con prisión de cuatro a seis años y una multa de cien a trescientos días, y a una pena de seis a ocho años de prisión y multa de trescientos a seiscientos días cuando la víctima es menor de 18 años, presente discapacidad, exista ánimo de lucro, medie engaño, violencia, abuso de autoridad o cualquier medio de intimidación o coerción, y cuando el autor cometa el delito aprovechándose de una relación de superioridad, autoridad, parentesco, dependencia o confianza con la víctima, o de compartir permanentemente el hogar familiar con ella, en estos casos el delito se constituye en proxenetismo agravado.


Gobiernos...

nuevo proxenetas
En la mayoría de códigos penales del mundo, la prostitución no está tipificada como delito, excepto conductas afines a la misma, como el proxenetismo. “No obstante, la privación de fuentes de empleos dignos a quienes sobreviven de la prostitución, conlleva a que el gobierno se convierta en el nuevo proxeneta de ésta”.

Los procesos que otros países están realizando a favor de legalizar la prostitución facilitan una suma influencia a la industria del sexo, e inmortalizan la explotación sexual y el mando de los hombres sobre las mujeres. Legalizándola se arranca de raíz el avance logrado en ciertos aspectos de la igualdad en los últimos 50 años, y quedaría claro que esta forma de explotación y violencia contra las mujeres es admisible.

Los juicios que tienen otras naciones permiten ver que los razonamientos son diferentes y las opciones también. La compraventa de servicios sexuales es admitida en la mayoría de países, en algunos países musulmanes y en Estados Unidos (excepto en algunos condados del estado de Nevada) está más o menos abierta.

En Alemania, Holanda, Suiza y Australia, se ha legalizado la prostitución. Expertos conocedores del tema manifiestan que la legalización es un inconveniente, ya que se cree que de esta forma las mujeres serán protegidas. Los interesados en la legalización tienen intereses económicos en juego, beneficiándose de la “industria del sexo”. Para ellos es una fuente de recaudación de impuestos, conjuntamente de un atractivo turístico.


El “turismo sexual”

Al presente, más países se anexan a una nueva industria... “El turismo sexual”, algo tan sórdido que estropea la niñez y la adolescencia. En Cuba, con el apodo de “jineteras y jineteros” se conoce a quienes sobreviven de la prostitución, las víctimas abordan al turista en busca de algún ingreso que calme su hambre o su aspiración de tener bienes que les son negados.

En países como Suecia se ha optado por permitir la prostitución penalizando el consumo a los clientes, el famoso modelo abolicionista es considerado una forma de violencia contra las mujeres; en su mayoría, las prostitutas son víctimas que requieren asistencia, y se ambiciona sensibilizar y educar a la sociedad sueca, a fin de hacer valer la igualdad de géneros. La propuesta emana de los movimientos feministas suecos, que exigen la criminalización del cliente.

Encuestas realizadas expresan el apoyo de la población a la reforma y permiten estar al tanto de contundentes descensos en la prostitución. “Suecia es el único país en el mundo donde la política intenta responsablemente reducir la prostitución y el mercado del sexo incidiendo en los compradores”.

España está procediendo de forma similar, en 2007 fueron detenidos 476 proxenetas y se desmantelaron 102 redes de prostitución. Las denuncias son por tráfico de seres humanos con fines de explotación sexual, prostitución y contra los derechos de los trabajadores. Las penas aplicadas fluctúan entre los diez y los 19 años de prisión, tras la reforma del Código Penal de 2003. Sin embargo, el mercado del sexo continúa azotando a España, la prostitución mueve más de 18,000 millones de euros anuales, la industria del sexo atraviesa su mejor momento; las víctimas de este tipo de esclavitud sexual, son, en su mayoría, mujeres latinoamericanas, rumanas, nigerianas y chinas, sacrificadas por una migración forzada y engañadas por captadores pertenecientes a grupos perfectamente organizados y jerarquizados.

Ante la oferta de un empleo digno, las víctimas asumen deudas que van desde los 3,000 a los 30,000 euros; una vez instaladas en su propia explotación están obligadas a pagar exorbitantes sumas a esta mafia, que también se encarga de tramitarles los documentos necesarios para salir de su país de origen.


Nicaragua: Prostitución impuesta
Francis Bustos Ortez, Msc.


El sistema industrial nicaragüense no ofrece a una multitud de mujeres más opción que una prostitución impuesta. La inferioridad social y económica de la mujer es directamente responsable de su prostitución. Frente a esta realidad económica deplorable, no existe razón de espantarse ante el hecho de que la prostitución y la trata se hayan convertido en un factor predominante.

Tomando en cuenta criterios socioeconómicos, la venta de servicios sexuales a cambio de bienes materiales precisa de un cierto tipo de depósito capitalista o irregularidad en el acceso a ciertos recursos, así como también de una diferenciación social, que han marcado la historia de la humanidad.

El modelo económico dominante en Nicaragua, remotamente lejos de cumplir sus promesas de bienestar social y dignidad para todos, estimuló que la prostitución hoy en día muestre un incremento cuantitativo, que expresa el abandono en que se tiene al capital humano.

Es evidente la ausencia de protección integral para las víctimas, ya que la salud, la educación y el trabajo digno son sólo una fantasía.

Actualmente es notoria la agudización de la anomia --la carencia de normas o discapacidad de la estructura social de proporcionar a diferentes sectores lo básico a fin de obtener las metas de la sociedad--, interpretada ésta como un colapso de gobernabilidad al no poder controlar circunstancias apremiantes de desequilibrio sentidas por diversos sectores, hecho que excita una realidad alterada que trae como consecuencia un comportamiento no social.

Deuda externa e interna
A esta problemática se agrega la deuda externa e interna, que tiene como consecuencia el agravamiento de los países pobres y la intensificación de la dependencia de éstos hacia los países desarrollados. La historia de la deuda en Nicaragua es de fracasos y corrupción; la influencia que ha tenido en el acontecer histórico es innegable y no es un mecanismo ideológico como se intenta dogmatizar. “Extrañamente, muy poco se conoce sobre este tema a pesar de constituir una dificultad para el progreso en la actualidad”.

La deuda tanto externa como interna no es noticia, ciertamente no ha suministrado significativos beneficios para la población, todo lo contrario, descomunales pérdidas. Un coadyuvante más de la prostitución es el déficit económico gubernamental, producto del gasto inadecuado del erario público, que no satisface las obras en gasto público, abandonando así su responsabilidad benefactora, ya que los recursos no son utilizados hábil ni transparentemente; ante estas circunstancias es imposible legitimizar el gasto a fin de demandar aumento del presupuesto para el año subsiguiente.

Asimismo, debido a las circunstancias de conflictos militares vividos en las décadas del 70 al 90 del siglo pasado, como parte de los fenómenos sociales de la posguerra, salta a la vista un incremento de personas dedicadas a la prostitución, convertido éste en un déficit más afrontado por la población, que hasta la fecha no consigue ser resuelto de forma apropiada por la presente administración.

Falta de empleo digno
“Para las víctimas de la prostitución el déficit se traduce en falta de empleo digno para devengar un salario y así poder comprar el pan del día siguiente”.

A manera de prevención, la prostitución y el tráfico están vinculados a la independencia económica de las mujeres, y en la medida que el gobierno combata la pobreza, favorece el empoderamiento de la mujer, y como resultado un golpe contundente en la lucha contra el tráfico y todas las formas de explotación femenina.

La demanda debe ser abordada --no dejar al margen a los compradores—- al adoptar una legislación que ponga punto final a los derechos de los hombres de comprar el cuerpo de una mujer, y penalizar estas acciones, e instituir un conjunto de programas para promover alternativas a las mujeres.


Responsabilidad del gobierno
Es responsabilidad del gobierno proceder, a fin de aumentar las políticas y accionar más contra clientes, proxenetas y traficantes.

Producto del abandono en que se encuentra este sector es prioridad una normativa para dueños de locales, clientes, autoridades civiles, policiales y religiosas, siempre y cuando se pruebe su contribución, ya que ocurre una serie de violaciones a los derechos elementales de este grupo marginado, lo cual origina una hélice de violencia que muchas veces es encubierta, beneficiando así la secuencia de una realidad dolorosa que no debe ser permisible en un Estado de Derecho.


licbortzf@yahoo.com