•  |
  •  |

La mayoría de los centros asistenciales de la región centroamericana pasan los 30 años de existencia, lo que implica un inevitable deterioro en toda su infraestructura.

Esta es una de las razones, por las que el Ministerio de Salud, Minsa, y la Organización Panamericana de la Salud, OPS/OMS-Nicaragua, realizaron en Managua un encuentro regional, para analizar la situación actual y revertir los daños existentes en los hospitales de Centroamérica.

En el encuentro, que se efectuó durante dos días en un hotel de Managua, participaron representantes de los ministerios y secretarías de Salud de Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Panamá y Nicaragua.

Durante la reunión, los asistentes tuvieron la oportunidad de compartir sus experiencias nacionales, principalmente, en cuanto a los avances logrados en su trayectoria hospitalaria.  El ingeniero Guillermo Guevara, Consultor Nacional del Programa de Emergencia y Desastre de OPS/OMS-Nicaragua, explicó que los participantes definieron, además, las estrategias con las que podrán identificar con facilidad las debilidades en los servicios que ofrecen los centros, de esta manera sabrán en qué dirección deben trabajar.

Siempre operativos ante una catástrofe
Uno de los objetivos planteados, es que los hospitales funcionen, antes, durante y después de un evento que pueda causar una catástrofe en una comunidad, no importa que esta sea pequeña o grande. Para esto, se aplica un instrumento de seguridad que tiene tres componentes: estructural, no estructural y funcional. Cada uno de estos tiene un porcentaje específico, que corresponden al 50, al 30 y al 20%, respectivamente.

De esta aplicación salen las actividades que se deben desarrollar en el corto y en el mediano plazo, lo que le servirá a la administración y a la dirección de cada una de estas unidades de salud, como guía para fortalecer sus servicios de salud.

La información, además, será muy útil para hacer las gestiones ante las autoridades de sus respectivos países, por ejemplo, si hay debilidades en el servicio del agua, se cumplen una serie de etapas para garantizar que la unidad de salud cuente con almacenamiento mínimo de 300 litros por cama, durante tres días.

Ocurrirá lo mismo con la electricidad, el suministro de gastos médicos o de combustible.

También se deben prever las condiciones de la ruta crítica, la que está compuesta por emergencia, quirófano y unidad de cuidados intensivos.

“En síntesis, lo que se busca es que la instalación de salud preste en todo momento el servicio a la población. Recordemos que en la región, la mayoría de los hospitales pasan de los 30 años de existencia, esto implica que tienen un deterioro, y, precisamente, se está buscando cómo revertir eso. El servicio de seguridad nos dirá dónde se debe fortalecer para continuar atendiendo al público en general”, señaló el ingeniero Guevara.