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“En un bote hay que echar el papel, las botellas, los plásticos duros”, explica sin la menor timidez la pequeña Betzayda, cuando se le pregunta cómo podemos cuidar el medio ambiente.

A pesar de su tierna edad -8 años- está lista para darle lecciones a muchos adultos respecto a cuán importante es para nuestra salud y la del planeta el que aprendamos a manejar adecuadamente los desechos que producimos.

Detrás de una mesa donde exhibía un colgante con motivos de flores, elaborado con una botella de refresco que antes desechaba como basura, la pequeña estudiante del colegio Santa Clara en Managua junto al resto de sus compañeros, expusieron llamativas creaciones elaboradas con todo aquello que antes tiraban.

Ellos son parte de una nueva de generación de ciudadanos ambientalmente considerados, que las autoridades de gobierno y organismos que trabajan por la protección del medio ambiente, esperan cultivar por medio de programas como Eco escuelas.  

La mañana de ayer, los estudiantes del Colegio Santa Clara demostraron con peculiares creaciones, algunas hasta inspiradas en la patria, cuánto han aprendido en una materia, que si bien no les suma calificaciones, les llena de mucho entusiasmo y orgullo: el reciclaje.

Botellas plásticas, bolsas y diferentes tipos de papel fueron transformadas con mucha imaginación por los alumnos, que completan junto a los de otros tres centros escolares, los 2,700 alumnos beneficiarios del programa Eco escuelas.
Este es un proyecto que en agosto comenzó a respaldar la embotelladora Coca

Cola y que desde ayer, gracias a los avances en el aprendizaje de la clasificación de los desechos sólidos, recibieron estaciones de reciclaje que les permitirán recolectar los desechos correctamente.

El programa se desarrolla en alianza con Fundenic y entidades gubernamentales como los ministerios de Educación y del Ambiente.   

Fomentan nuevos valores
Juana Argeñal, ministra del Ambiente y Recursos Naturales, Marena, destacó el aporte que hacen este tipo de iniciativas al formar valores en la niñez para luchar contra la basura.

“Es una formación de nuevos valores para crear nuevas actitudes y buscar cómo ir reduciendo el problema de la basura”, resaltó.

Danny González, Gerente de asuntos corporativos de la embotelladora, señaló que la participación de la compañía en el programa Eco escuelas está en correspondencia con el programa Comunidad en Equilibrio y adelantó que el año próximo que culmine esta primera etapa del proyecto, analizarán la posibilidad de replicarlo a nivel de país.

Además de los alumnos, con Eco Escuelas se ha capacitado a 89 docentes y se estima que los beneficios indirectos del programa abarcan a más de 5 mil personas.