•   Chinandega, Nicaragua  |
  •  |
  •  |

Oficiales de la Cruz Roja Nicaragüense y de los Bomberos Unidos Sin Fronteras, BUSF, limpiaron 176 pozos comunales en los municipios de Villanueva y Somotillo, luego que fueran contaminados o dañados durante el último invierno.

Los trabajos de limpieza fueron posibles gracias a un aporte de 85 mil dólares brindado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Unicef.

Róger Alvarado Hernández, Presidente de la Cruz Roja del departamento de Chinandega, dijo que para la limpieza de los pozos usaron cinco bombas sumergibles y entregaron filtros a las familias para que purifiquen el agua.

“Tomarán agua saludable. Los pozos de las comunidades de ambos municipios fueron seleccionados para su limpieza después de una evaluación que hizo la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (INAA) a nivel departamental”, señaló Alvarado.

“Además en la misión está una médico encargado de los puestos de salud, la cual recomienda a los líderes comunitarios la necesidad de la limpieza de los pozos comunitarios”, agregó el funcionario.  Sterling Borge, de los BUSF, relató que tardaron una hora y quince minutos en la limpieza de un pozo ubicado en el barrio “Rigoberto López Pérez”, donde realizaron un chequeo de cloro con reactivo, y estaba un poco infectado.  “Ahora el pozo está saneado, el agua está apta para tomar, aunque siempre recordamos a los habitantes clorar el vital líquido. Agradecemos la colaboración de las familias”, dijo.

Pobladores agradecen

Desiré Ayala, habitante de la comarca Las Torres, ubicada siete kilómetros al norte de Somotillo, agradeció a la Cruz Roja, Bomberos Unidos Sin Fronteras y Unicef por la limpieza de los pozos. Calificó el trabajo como excelente debido a que en el caso del pozo donde ella se abastece de agua tenía el brocal quebrado y fue reparado.

“En la comunidad hay dos barrios y cuatro pozos, todos están limpios ahora”, dijo con alegría Thelma López, quien se comprometió junto a otros habitantes mantener la limpieza permanente de las fuentes de agua.

José Herrera, habitante del “Rigoberto López Pérez”, reconoció el esfuerzo de las tres instituciones a favor de la salud de decenas de campesinos, que ya no tomarán agua contaminada.