Jorge Eduardo Arellano
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CORINTO
Colaboración
Entre cargar sacos a lomo pelado, y manipular grúas hidráulicas repletas de polines cargados, hay más de cuarenta años en la historia de la estiba portuaria de Nicaragua. Esa diferencia, precisamente, la disfrutan los actuales estibadores de Corinto, quienes en la década del sesenta eran niños que miraban compadecidos el trabajo pesado de sus padres, tíos y abuelos estibadores.

La actividad de estiba en el puerto de Corinto cumplió el pasado cinco de septiembre once años de haberse desprendido del control de la Autoridad Portuaria, y de haberse convertido en tres empresas privadas cuyos socios y dueños son precisamente los mismos estibadores tradicionales.

Estas empresas, cuya creación posibilitó el decreto 35-97 del presidente Arnoldo Alemán, rubricado el 17 de junio de hace once años, son Esensa, presidida por el licenciado Ramiro Cortez; Entrapsa, presidida por Julio Ayerdis, y Coseporsa, presidida por Ramón Landeros Vado.

La privatización de la estiba se dio, según los considerandos del citado decreto del doctor Alemán, porque la empresa de puertos necesitaba “de instrumentos dinámicos que le permitan actuar con criterio empresarial en el marco de la economía actual de mercado, y que la Empresa Nacional de Puertos debería brindar de manera directa determinados servicios, así como facilitar a personas naturales o jurídicas la oportunidad de prestar servicios privados dentro de las instalaciones físicas de los complejos portuarios, con la finalidad de establecer un nuevo modelo de organización y manejo del sistema portuario nacional, a fin de prestar un excelente servicio y reducción de tarifas, en donde se logre la participación de los distintos agentes económicos del país”.

El decreto, finalmente, dictó el otorgamiento de las concesiones, y autorizó a la ENAP a otorgarlas preferentemente a sus estibadores y/o empleados organizados en empresas privadas con plena autonomía de funcionamiento operativo y financiero.

Las tres empresas, que explotan una concesión gubernamental de 25 años, celebrarán el XI aniversario de su base jurídica con un acto a realizarse el viernes 12 de septiembre, durante el cual entregarán reconocimientos al presidente ejecutivo de la ENAP, licenciado Virgilio Silva, por su constante solidaridad con los estibadores, lo mismo que al jefe de la bancada parlamentaria del FSLN, Edwin Castro Rivera y a Manuel Mora, director general de transporte acuático del MTI, todos ellos, por su destacado apoyo al gremio de los trabajadores que cargan y descargan los barcos que llegan a Nicaragua.

Desde su creación como empresas, las tres grandes estibadoras autogestionarias de Corinto han realizado grandes proyectos de desarrollo económico y social, como el nuevo edificio de Esensa, a un costo de dos millones de córdobas, o el reparto habitacional de esa misma empresa, que beneficia con viviendas dignas a sus empleados y obreros de más bajos recursos.