Jorge Eduardo Arellano
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El subdirector de Atención Médica del Hospital “Bertha Calderón”, Dr. Víctor Manuel Mantilla, advirtió que las mujeres se están muriendo de Cáncer Cérvico Uterino (CA-CU), a nivel local, porque llegan tarde a atendérselo.

El cáncer cérvico es una tumoración maligna producida por división y crecimiento celular descontrolado, el cual puede invadir y destruir a las células que se encuentran en su alrededor. Incluso, puede diseminar o afectar a otros órganos, causando la muerte de las mujeres.

Mantilla explicó que “las pacientes que llegan al hospital generalmente vienen en la tercera etapa, es decir, cuando el cáncer uterino se ha regado y ha tocado otros órganos, en esos casos lo único que podemos hacer es aliviar el dolor y dar tratamiento de quimioterapia, porque ya es difícil sanarlas”.

De acuerdo con el funcionario, el centro asistencial reporta al año 500 casos de cáncer cérvico. “Y la tendencia éste año es la misma: 500 casos. En otras palabras, el problema no es que se aumentan los casos de cáncer, sino que ya vienen tarde para atacarlo”, reiteró el galeno sin especificar el número de muertes.


Ojo: es asintomático
Las mujeres afectadas en su mayoría son de escasos recursos y provienen de todo el país. La doctora Fabiola González, del Programa Sectorial de Prevención y Atención del CA-CU en el Centro de Mujeres Ixchén, mencionó que el cáncer cérvico es totalmente asintomático en sus etapas iniciales.

“Solamente cuando ya tenemos avanzada la enfermedad provoca sangrado posterior a la relación sexual o sin causa aparente, dolor en el bajo vientre, flujo vaginal anormal y fétido, entre otros, por eso es necesaria siempre una revisión uterina anual”, detalló.

González especificó, además, que el virus del papiloma humano, la herpes simple, el VIH- Sida, el tabaquismo y la deficiencia de vitamina A, C y E, son factores que inciden en el desarrollo del cáncer cérvico.

Así como las enfermedades de transmisión sexual, inciden el haber tenido relaciones sexuales antes de los 18 años; el primer embarazo antes de los 20 años y haber tenido más de tres hijos. “Todo eso puede contribuir al cáncer uterino cuando no hay cuido, por eso nosotros insistimos en el chequeo, es decir, en la prevención”, apuntó.