Jorge Eduardo Arellano
  •  |
  •  |
  • END

Independientes impugnan el convenio Minsa-Fetsalud
Amparo Aguilera
Mientras el Ministerio de Salud (Minsa) destacaba ayer la aprobación en tiempo récord del convenio colectivo con sus trabajadores, los sindicatos “independientes” de la Salud aseguraban que no se quedarán de brazos cruzados: “Analizaremos el convenio y lo impugnaremos”, concordaron.

El Minsa, mediante una nota de prensa, confirmó la aprobación del Convenio Colectivo y Salarial 2008-2010 con un monto que supera los 154 millones de córdobas. La discusión del convenio llevó sólo tres días y a ésta no tuvo acceso ningún medio de comunicación independiente.

Según la entidad, el convenio tendrá una aplicación inmediata con beneficios mejorados. Sin embargo, el doctor Léster Espinoza, representante de la Federación de Médicos Pro Salario, insistió en que hay por lo menos ocho cláusulas con las que no están de acuerdo.

“Hablamos del fuero sindical, el reconocimiento de horas extras y la manera en cómo nos quieren pagar, entre otros, pero bueno, mañana (hoy) vamos a analizarlo para luego impugnarlo ante el Ministerio del Trabajo (Mitrab)”, adelantó.

Incluso refirió que: “Conocimos que hoy (ayer) el Mitrab no lo quiso aceptar (el convenio) porque estaba respaldado con pocas firmas. Pero de todas maneras nosotros vamos a impugnarlo”, afirmó.

En el Mitrab nadie quiso brindar declaraciones sobre el tema. No obstante, la diputada sandinista y representante de la Central de Trabajadores de la Salud (Fetsalud) en Managua, Iris Montenegro, manifestó que “si ellos quieren pueden impugar están en su derecho… sin embargo el convenio se ha discutido en consenso y por eso tiene validez (para aplicarse)”, insistió.

Guillermo González, titular del Minsa, explicó en el comunicado oficial, que en el convenio, negociado bajo la figura de arreglo directo, se introdujeron aspectos nuevos como es el hecho de que los médicos en servicio social, internistas y residentes tendrán una diferenciación salarial.

“Porque no es lo mismo cuando están en el primer año, que cuando pasen a su segundo año, por lo que tendrán un incremento”, dijo el funcionario sin especificarlo.

En cuanto a la antigüedad, la institución se compromete a reconocerla a partir del año de ingreso a la institución, con un porcentaje aplicado sobre el salario básico de acuerdo con una tabla que va desde el primer año con tres por ciento hasta 30 años o más con 50 por ciento.

El Minsa, por otra parte, estipula que reconocerá un 20 por ciento sobre el salario básico mensual a los trabajadores que estén expuestos a condiciones “anormales” de trabajo. Asimismo se contempla el pago de los turnos médicos.

En relación a los ajustes salariales, promete agregar de inmediato a este convenio cualquier tipo de ajuste salarial decretado por el gobierno y aquellas resoluciones propias de esta institución relativa a salarios.

Pero hay más. En el convenio se incluye el seguro colectivo de vida y el seguro integral para todos los trabajadores de acuerdo con la nota del Minsa.

Y hay otros nuevos beneficios como “dobles becas para los hijos de los trabajadores y para los mismos empleados; incremento en el uniforme y calzado; 500 córdobas netos en concepto de bono navideño y (400 córdobas netos en concepto de) canasta navideña que no se contaba antes”, destacó el ministro.

El Minsa además garantizará, según el convenio, el pago de viáticos. Estos deberán ser pagados obligatoriamente antes de que los trabajadores salgan a cumplir con su trabajo. También pagará “doble todos los redobles de turnos … y se pagará doble las horas extras trabajadas”.

Todo indica que joven intentó forzar la puerta
Francisco Mendoza / SÉBACO
Las investigaciones realizadas sobre el fallecimiento del joven Abel Antonio Ramírez Castellón en las celdas de la Policía Nacional del municipio de Sébaco continúan por parte de las autoridades y organismos de derechos humanos, y todo hace indicar que murió por asfixia al tratar de salir de la celda y quedar prensado con la puerta de hierro.

Aunque la Policía no ha dado a conocer los resultados de las investigaciones que realiza una comisión formada por la jefatura nacional, extraoficialmente se conoció que el joven no fue golpeado ni montado a ninguna patrulla, a como dijeron en un inicio los familiares, sino que después del pleito fue detenido junto a otro tres elementos.

Los testigos de la detención y de cuando los cuatro ciudadanos eran conducidos a la unidad policial, y que ya declararon ante las autoridades, señalan que no hubo violencia en la conducción de los detenidos, que iban caminado en pareja y esposados. Tampoco hubo resistencia cuando los metieron en la celda.

Investigaciones preliminares señalan que todo se dio dentro de la celda, donde al parecer los otros tres detenidos instaron al joven Abel Antonio a que se saliera, por lo que hay posibilidades de que le ayudaron a empujar la verja que sirve de puerta, ya que hay señales de hierros pandeados y soldaduras despegadas, lo que no pudo ser provocado por una sola persona.

El fiscal del Ministerio Público, doctor Omar Jarquín, quien investiga el caso y está a la espera del informe de la Policía Nacional, asegura que hay posibilidades de que los demás detenidos, al ver que el joven quedó prensado, lo halaron pero no lo pudieron sacar, por lo que la presión de la puerta con la pared asfixió al muchacho.

El doctor Jarquín fue más allá al señalar que el informe del forense no dice que hubo golpes que causaran la muerte al joven, sino que éste falleció por asfixia, además que lo que presenta en el rostro no son golpes sino excoriaciones, que posiblemente fueron producidas al pegar la cara con la pared cuando trataba de liberarse de donde estaba prensado.

Pese a todo, se habla de negligencia policial, debido a que vecinos de la Policía aseguran que el joven pidió ayuda y nadie acudió a sacarlo de la trampa mortal en que se encontraba.

EL NUEVO DIARIO tuvo acceso a la celda donde falleció Abel Antonio Ramírez Castellón, donde el fiscal del Ministerio Público indicó la forma que había quedado prensado, con la cara a la pared, lo que le imposibilitó respirar y apoyarse en la misma verja para agarrar mientras llegaban los agentes a auxiliarlo.

Si alguien hubiera acudido desde afuera de la celda se hubiese podido salvar al joven de una muerte segura.