Oliver Gómez
  •  |
  •  |
  • END

Más de 220 organizaciones de 115 países que forman parte del organismo mundial Consumers International (CI), este fin de semana difundieron una declaración donde recomiendan a los gobiernos adoptar medidas para asegurar que los consumidores no se vean afectados negativamente frente a la crisis financiera que vive Estados Unidos, la que tendrá su impacto en los próximos meses en las áreas de energía eléctrica, vivienda y alimentos en los países más pobres.

“Los consumidores han descubierto que las instituciones a las que confiaban sus finanzas han corrido riesgos inaceptables con sus dineros…. y existe incertidumbre en todo el mundo acerca del futuro, tanto respecto a los ahorros personales como en relación a préstamos y pensiones de los consumidores”, reza un comunicado difundido por este organismo.

Aseguran que personas que jamás tuvieron una cuenta en el banco o una hipoteca, también se verán afectadas por la caída de la economía, pues ya se reporta una creciente pérdida de empleos y existe menos liquidez disponible para programas de negocios o de gobierno.

“Consumers International (CI) evalúa esta crisis como la falla de un libre mercado excesivamente desregulado. Sucesivas reformas desde los años ochenta hasta ahora han despojado al sistema financiero de aquellas garantías cuyo propósito era asegurar que no se asumieran riesgos innecesarios con capitales e inversiones”, precisan en el escrito.

Cuando estas garantías fueron removidas en la búsqueda de utilidades para empresas o ganancias personales, según CI, el asunto condujo a decisiones riesgosas e irresponsables, que ahora impactan fuertemente en la economía global.

“Hoy, los gobiernos deben poner en marcha acciones urgentes para proteger los depósitos de los consumidores y asegurar la disponibilidad de créditos en términos justos”, recomiendan.

Los consumidores con ahorros necesitan la confianza de que su dinero está a salvo durante este tiempo y sin precedentes, sugiere CI, y en el caso de tener préstamos hipotecarios no se les debiera ejecutar las mismas por fallas que no cometieron.

“La responsabilidad de los gobiernos va más allá del sólo hecho de sacar de apuros a los bancos e instituciones en peligro o riesgo de la bancarrota. Los gobiernos deben tomar decisiones concretas para recuperar la responsabilidad y la transparencia de los mercados financieros nacionales e internacionales”, apuntan.

En opinión de CI, las regulaciones deberían posicionar la protección del consumidor por encima de la presión del mercado por maximizar utilidades de corto plazo, ya que la crisis ha demostrado que, en un mundo crecientemente globalizado, existe una gran necesidad de gobiernos que provean regulaciones para proteger a sus gobernados en todo momento y ámbito, y que aseguren que los mercados financieros trabajen en beneficio de todos.

“Estas regulaciones deben ser aplicadas a todos los sectores a nivel internacional y no sólo a aquellos bancos e instituciones que los gobiernos han tenido que salvar”, subrayan.

Especial atención piden tener con el exceso de fusiones en el sector, pues “también se constituye en una amenaza, al limitar la competencia y la libre elección de los consumidores. Los gobiernos debieran poner restricciones a las fusiones o compras de acciones que pueden crear graves problemas en el futuro”.

Por esta última razón piden una “protección adecuada a los consumidores más pobres, vulnerables y desposeídos. Esto es especialmente relevante en las áreas de provisión de energía, vivienda y alimentos”.