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El Lago de Managua se está tragando humildes viviendas construidas sobre la costa en el municipio de San Francisco Libre, provocando el temor y la desesperación entre sus habitantes, quienes urgen de las autoridades centrales y municipales un plan de emergencia para enfrentar la amenaza.

De la noche a la mañana el Xolotlán inundó tres viviendas del sector conocido como La Esquina del Movimiento, donde antes funcionó el viejo puerto. Ramón Solano, Raúl Aguinaga y Douglas Cardoza Morales se vieron obligados a abandonar sus pertenencias y buscar la zona alta del poblado.

El agua también se tragó el estero y cubrió los gaviones instalados como parte del trabajo de construcción del nuevo puerto en ese municipio, provocando daños incalculables.

Alcaldesa: Pérdidas de frijoles y pastos
La licenciada Lilliam Gómez, Alcaldesa de San Francisco Libre, mostró su preocupación por la crecida del nivel del lago, pero enfatizó en los daños que el agua provocó en más de 10 mil manzanas de pasto y la pérdida de toda la cosecha de frijoles.

María Melba Gómez Salinas dijo muy preocupada que el agua ya llegó hasta su vivienda. “Estamos pidiéndole a Dios que el agua no entre, como en otras ocasiones”, señaló Gómez, quien se resiste a abandonar su vivienda por el arraigo a su propiedad.

Pero sobre la población de San Francisco Libre no sólo cunde el pánico por la amenaza del lago. Aunque las autoridades sanitarias aún no reportan ninguna enfermedad, se están preparando para enfrentar males respiratorios y afectaciones en la piel, principalmente en las personas que están viviendo con el agua dentro de sus casas.

Catarro y calentura al acecho
Carla Obando recordó que cuando pasó el huracán Mitch la población sufrió por enfermedades respiratorias y fiebres. “La gente ya está comenzando a tener catarro y calentura”, aseguró.

La alcaldía del municipio no tiene un registro de la cantidad de viviendas que están amenazadas, pero según la alcaldesa, al menos tres familias están afectadas por el crecimiento del nivel de las aguas, pero esa cantidad podría aumentar si continúan las lluvias en municipios por donde pasan ríos cuyos afluentes terminan en el lago.

Como consecuencia de la crecida de los ríos, el municipio permaneció seis días si energía eléctrica, pues la mayoría de postes del tendido eléctrico se cayeron y su reparación aún no está finalizada, porque el lago crecido y los ríos desbordados obstaculizan el trabajo de las brigadas de la empresa de energía.

Obando explicó que el aumento del nivel del lago no sólo dañó los trabajos de construcción del nuevo puerto, sino la economía familiar, debido a que las labores fueron suspendidas y los obreros dejaron de comprar alimentos que la población producía. “Bajó nuestro ingreso porque no hay quien compre comida”, señaló.