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Jinotega

La legendaria maestra María Luisa Lezama de Agurto o “Niña Luisita”, como cariñosamente la llamaban maestros, estudiantes, amigos y familiares, murió este lunes de un infarto en su ciudad natal, Jinotega, a los 109 años, por lo que los jinoteganos, ante tan irreparable pérdida, se encuentran de duelo.

La insigne educadora jinotegana creció en el seno de una familia de músicos y artistas, y aun con el paso de tiempo nunca fue olvidada por sus maestros, ex alumnos y amigos, quienes todos los 27 de junio la visitaban para celebrar un año más de vida por considerarla una gran amiga, y por haber heredado un legado de aprendizaje a varias generaciones.

Socorro Espinosa, quien vivió al lado de la niña Lezama por 32 años, recuerda que Luisita al cumplir 109 años, el 27 de junio de este año, aún estaba lúcida y en pleno uso de sus facultades, pues nunca perdió su optimismo y gozaba cuando el Señor le regalaba un año más de vida. Maestra de muchas generaciones, su labor se inició en 1921, y se desempeñó en diversos cargos: fue maestra de educación primaria, directora, inspectora de educación pública en Masaya, profesora de Español, de Filosofía y de Literatura en varios centros, y fue subdirectora de la Escuela Normal de Señoritas en San Marcos.

En 1934 fundó el “Colegio San Antonio”, en Jinotega. Años después, en 1938, contrajo matrimonio con el recordado profesor don Luis Agurto Montesinos, de Masaya, quien era Inspector de Educación en Estelí, donde ambos fundaron el primer centro de secundaria en aquella ciudad.

Hermosa, brillante y larga trayectoria la de esta gran maestra, que además de educadora fue poetisa. En 1962, después de 41 años de servicio se retira como docente, y fue este lunes 27 de octubre a la 1 y 30 de la tarde que falleció de un infarto. El martes, a las dos de la tarde, los jinoteganos la acompañaron hasta su última morada.