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JUIGALPA

A mediados de diciembre, los habitantes de Juigalpa bañarán sus cuerpos, lavarán sus ropas, e incluso beberán las aguas del lago Cocibolca, sin tener que salir de paseo a la playa de Puerto Díaz, 28 kilómetros al oeste, ya que ese vital líquido llegará a domicilio a los juigalpinos por una tubería que lo succiona y lo transporta hasta sus casas, atravesando llanos, potreros y cercos de hacienda.

Así lo anunció a EL NUEVO DIARIO el alcalde del FSLN Rito Siles Blanco, durante un encuentro de cooperativistas de vivienda por autoconstrucción y ayuda mutua que, a finales de octubre, celebraron el Día Mundial del Hábitat y el Día del Cooperativismo en la Escuela Normal de este municipio, cabecera de Chontales, al que una vez el poeta local Guillermo Rothschuh Tablada comparó con “una vaca echada en el llano de Amerrisque”.

La tubería ya está instalada en un ciento por ciento desde el lago Cocibolca hasta la planta de tratamiento, y a lo largo de ella correrá el agua impulsada por dos bombas, una en Puerto Díaz y otra 15 kilómetros más adelante en dirección a Juigalpa, explicó Siles, después de lanzar un vigoroso mensaje de apoyo a la construcción de viviendas dignas.

El alcalde habló en presencia de cooperativas habitacionales, unas del Movimiento Comunal, y la mayoría organizadas por el Centro de Promoción del Desarrollo Local (Ceprodel), que llegaron desde León (Juntando Manos), San Marcos (Covisama), Mateare (Cuevas del Cacique) Managua (Lomas de Pochocuape), y la cooperativa de vivienda y servicios múltiples Fe y Esperanza de Juigalpa, entre otras.

Financiamiento de Corea
Según el alcalde, la primera fase del proyecto, que incluye un tanque de 350 mil galones, cuesta 17 millones 244 mil dólares, y la segunda fase, que empezó en enero, consistente en el mejoramiento, ampliación y cambio del sistema de distribución local, saldrá costando 13 millones y medio de dólares, todo lo cual proviene de un financiamiento del gobierno de Corea del Sur a través del Eximbank.

La segunda fase –-dijo el edil-- incluye pilas de oxidación alejadas del río Mayales, el servicio de aguas negras, y su complementario plan de saneamiento ambiental, que implica revestir y desviar los cauces de aguas pluviales y servidas, de tal manera que ya no sigan cayendo al emblemático río de Juigalpa, que también será reforestado a lo largo de 20 kilómetros de cuenca.

Respecto al tema de la vivienda popular, motivo del encuentro cooperativista que tuvo lugar en Juigalpa, el alcalde Siles también confirmó la construcción de cien nuevas viviendas para gente de escasos recursos en un terreno al oeste de la Aldea S.O.S. con apoyo de Leidin, ciudad europea hermana de Juigalpa, y del Centro de Promoción del Desarrollo Local y erradicación de la pobreza (Ceprodel).

Miguel González, Director Ejecutivo de Ceprodel, explicó durante el acto de la Escuela Normal que aparte del financiamiento de 700 mil dólares que dará la ciudad de Leidin, el Invur dará un subsidio de 1,800 dólares por vivienda, a fin de que el costo resulte todavía más barato para los adquirentes. Anunció González que ya empezó la jornada de capacitación para los beneficiarios de estas viviendas, ya que también se trata de construir comunidades autosostenibles, y para eso hay que organizarse.

Trabajar también por vivienda campesina
Durante el acto, el diputado chontaleño del FSLN Douglas Alemán remarcó sobre la necesidad de trabajar con el mismo esfuerzo y entusiasmo por la vivienda campesina, ya que es necesario crearle condiciones habitacionales dignas a los hermanos del campo, como una forma de evitar la migración irracional hacia las ciudades, en detrimento de la producción alimentaria nacional.

Finalmente, la presidenta ejecutiva del Invur, arquitecta Judith Silva, anunció la suscripción con la alcaldía municipal de un protocolo de entendimiento para construir 160 casas en 2009, y además, ofrecer posibilidades para que otros centenares de familias puedan mejorar sus viviendas deterioradas.

La presidenta del Invur reconoció ante la asamblea de cooperativistas que los organismos no gubernamentales que promueven soluciones habitacionales para los sectores sociales más vulnerables (Red de Vivienda), “le abrió la mente y el corazón” al gobierno para incluir este tema vital en sus programas, “y nos sensibilizó a todos” sobre la importancia real de resolver el grave déficit habitacional de Nicaragua.