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Ante la grita de los consumidores por los altos precios de los alimentos, economistas independientes sugirieron al gobierno que informe cuáles son las presiones que impiden el abaratamiento de los productos de la canasta básica, y que el presidente Daniel Ortega cumpla su promesa de hacer una reforma tributaria que permita capitalizar el Banco de Fomento y los puestos de Enabás, para lograr una mejor y mayor producción que garantice la demanda y regule los altos costos de la canasta básica.

El economista Adolfo Acevedo explicó que aunque todavía no hay una información pública de parte del gobierno sobre por qué los precios de los alimentos no bajan en la misma proporción que los combustibles, recordó que existen otros factores en el costo de producción, además de la creciente demanda, que influyen directamente en los precios.

“Debería de haber información transparente para analizar esos factores”, dijo Acevedo, quien agregó que al parecer, los puestos de venta que la estatal Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (Enabás) ha instalado en el país, no han sido suficientes para contrarrestar los altos precios y tampoco se conoce cuál es el flujo mensual de la cooperación venezolana y cómo impacta en la demanda de los alimentos.

El economista Néstor Avendaño explicó que entre octubre y noviembre de cada año se acelera la inflación en el país, lo que incluye el encarecimiento de los productos de la canasta básica, especialmente los perecederos, pues en ese periodo hay una reducción en la oferta de esos productos debido a que hasta mediados de este mes se comienza a sacar la cosecha de postrera.

Sin embargo, añadió que no sólo ese fenómeno afecta los precios de los alimentos, sino los altos costos en la producción, pues aunque el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) aplicó una reducción del 12 por ciento en la tarifa de energía en este mes, todavía esa disminución no se ha observado en las facturas que distribuye Unión Fenosa, y “ante la falta de regulación de los combustibles, se ha observado una disminución tardía de esos precios”.

Para Avendaño, en los próximos meses la tendencia de los precios de los alimentos continuará al alza, pues el encarecimiento obedece a la crisis internacional de esos productos, algo que ayer confirmó a EL NUEVO DIARIO la señora Gladis Reyes, comerciante de perecederos en el Mercado “Iván Montenegro”.

Ella dijo que todos los proveedores les han anunciado que los productores están recibiendo mejores ofertas de países vecinos, por lo que esos productos se han encarecido.

De acuerdo con Acevedo, ese fenómeno económico de fuga de productos hacia otros países es conocido como arbitraje, y se produce porque algunos alimentos en Nicaragua podrían estar más baratos, y “de repente se puede producir un cierto desabastecimiento (en el país)”.

Acevedo insistió en que es necesario que el gobierno transparente la información de por qué no bajan los precios de algunos productos de la canasta básica.

Avendaño, por su parte, exhortó a Ortega a que cumpla su promesa de campaña de hacer una reforma tributaria que permita capitalizar al Banco de Fomento y a Enabás, para que permita regular los altos precios y que los consumidores tengan acceso a un mejor producto.

César Zamuria, dueño de la Distribuidora Zamuria, del Mercado de Mayoreo, y María Duarte, dueña de otra abarrotería en el Mercado “Iván Montenegro”, culparon a los distribuidores y proveedores de productos de estar aumentando los precios sin ninguna justificación.

A manera de ejemplo, señalaron que la semana pasada el saco de 110 libras de azúcar subió de 486 a 500 córdobas, por lo que se vieron obligados a subirle al precio por libra.

De acuerdo con el último monitoreo de precios que realizaron la semana pasada en varios mercados y supermercados de la capital los inspectores del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), sólo cinco de 17 alimentos reflejaron bajas en sus precios con relación a la semana anterior, mientras que ocho aumentaron y los restante cuatro se mantuvieron estables.

La libra de frijoles se cotizaba en promedio a 11 córdobas con 80 centavos (25 centavos de córdoba menos); el litro de aceite se redujo 42 centavos de córdoba al venderse a 41 córdobas con 19 centavos. La libra de posta se ofrecía a 39 córdobas con 40 centavos (20 centavos de córdoba menos), la libra de pollo estaba a 19 córdobas con 68 centavos (tres centavos de córdobas menos), y la libra de pescado retrocedió a 30 córdobas con 80 centavos (80 centavos de córdoba menos).

Los alimentos que incrementaron son: la libra de azúcar, que ahora cuesta en promedio cinco córdobas con 35 centavos (subió 17 centavos de córdoba), la posta de res aumentó a 35 córdobas con 20 centavos por libra (20 centavos de córdoba más), el litro de leche se encareció 15 centavos de córdoba al cotizarse en 14 córdobas con 90 centavos, y la docena de huevos subió dos córdobas con cinco centavos, pues se vendía a 28 córdobas con 73 centavos.

También reflejó alza la libra de queso, pues aumentó a 32 córdobas con 10 centavos (10 centavos de córdoba más), la libra de tomate a 14 córdobas con 10 centavos (30 centavos de córdoba más), la libra de papas a nueve córdobas con 60 centavos (40 centavos de córdoba más), y la libra de plátano a dos córdobas con 41 centavos (tres centavos de córdoba).

Los siguientes productos se mantuvieron estables: la libra de arroz 70/30, a nueve córdobas con 25 centavos; el arroz 80/20, a 10 córdobas con 50 centavos, y el arroz “americano”, a 11 córdobas con 60 centavos.

Además, la libra de pan sigue a 21 córdobas con 80 centavos, la libra de cebolla a 14 córdobas con 15 centavos, y la de repollo a cinco córdobas con 50 centavos.

El Instituto Nacional de Información de Desarrollo, Inide, reveló que entre julio y octubre, periodo en que los precios de los combustibles han venido descendiendo, el costo total de los 53 productos de la canasta básica contradictoriamente ha incrementado 39 córdobas con cuatro centavos, pues en julio el valor total era 8 mil 686 córdobas con 96 centavos, pero en octubre ascendió a 8 mil 726 córdobas.