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Miembros de la Red de Consumidores en Acción de Centroamérica y de la organización Consumers International (CI) denunciaron que las empresas regionales que producen y distribuyen las marcas Kellogg’s y Nestlé, están violentando el derecho de los consumidores de recibir un producto de calidad y seguro, pues doce diferentes presentaciones de ambos cereales registran altas concentraciones de azúcar y sal, lo que atenta contra la salud de las personas.

La denuncia se basa en los resultados de un estudio que realizó esta red en noviembre pasado en El Salvador. Organizaciones de consumidores de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Guatemala, enviaron dos muestras diferentes de la marcas Kellogg’s y Nestlé para ser evaluadas entre el 6 y 10 de noviembre pasado.

Las muestras fueron analizadas en laboratorios salvadoreños, para precisar el contenido de sal y azúcar que se muestra en el etiquetado de los cereales. El estudio tomó de referencia la guía técnica del semáforo de colores de la Agencia de Normas de Alimentos del Reino Unido, con la cual se clasificó, según el contenido nutricional, los alimentos que son o no saludables.

Guatemala envió el producto Cheerios (Nestlé) y Froot Loops (Kellogg´s). Honduras mandó Cookie Crisp
(Nestlé) y Rice Krispis (Kellogg´s). Nicaragua reportó muestras de Nesquik (Nestlé) y Choco Krispis (Kellogg´s), mientras Costa Rica despachó Trix (Nestlé) y Choco Zucaritas (Kellogg´s). Panamá envió La Lechera Flakes (Nestlé) y Zucaritas (Kellogg´s), mientras que El Salvador aportó Zucosos (Nestlé) y Kung Fu Panda (Kellogg´s).

Alto contenido de sal
Ana Ella Gómez, investigadora del Centro para la Defensa del Consumidor (CDC), de El Salvador, cuya organización fue la que coordinó el estudio en ese país, explicó que al hacer los respectivos análisis quedó al descubierto la necesidad de “poner una luz de alerta”, tanto para los ciudadanos que son los principales consumidores de estos productos, como para las autoridades gubernamentales de cada nación y las empresas transnacionales que procesan los cereales estudiados.

“Al hacer una comparación entre el etiquetado del producto y el contenido del mismo, mediante un análisis físico-químico, lamentablemente en su mayoría encontramos disparidad en los datos. Es decir, que lo que nos dice el etiquetado no corresponde a lo que refleja el análisis del laboratorio en cuanto al contenido de sal y azúcar”, expuso Gómez.

Comentó que cuatro de doce de esos cereales tienen un alto contenido de sal: Choco Krispis (Kellogg’s), Cheerios (Nestlé), Choco Zucaritas (Kellogg’s) y Rice Krispis (Kellogg’s); mientras que las otras muestras tienen un contenido medio de sal, que también es perjudicial para la salud.

Gómez explicó que se tomó en cuenta que las personas necesitan de uno a dos gramos de sal por día para tener una dieta saludable, pero al consumir tasa y media de cereal, significa que “estamos consumiendo un 50 por ciento más de lo recomendado en una sola merienda”.

Alto contenido de azúcar
Agregó que al comparar el contenido de la etiqueta con los resultados del laboratorio, se encontró que diez (83%), de las doce muestras de cereales, tienen un alto grado de azúcar, mientras que un producto presentó un contenido medio de azúcar (Rice Krispis, Kellogg’s). Solamente un cereal, el Cheerios de Nestlé (procedente de Guatemala), reflejó un bajo contenido de azúcar.

Eso significa, según la investigadora, que las personas que compran esos productos están consumiendo 22 gramos de azúcar más de la que necesita el cuerpo humano, que oscila entre 20 y 25 gramos, equivalentes a unas cinco “cucharaditas” de azúcar. Gómez calificó de “voraz” el mercado que oferta ese producto porque no reconoce la importancia de la salud pública, sumado a que “asistimos a una institucionalidad frágil presente y a futuro”.

Resultados similares
Joost Martens, Director Internacional de Consumers International --organización que aglutina a 220 asociaciones de consumidores a nivel mundial--, expresó que la investigación realizada por la Red es parte de una investigación global que están impulsando las organizaciones que están afiliadas a Consumers, en más de treinta países.

Los resultados han sido similares, según Martens, por lo que sugirió a los gobiernos regular los productos, y a los empresarios, aplicar “la responsabilidad social corporativa”.

Y es que según los investigadores, las altas concentraciones de sal y azúcar provocan sobrepeso y obesidad en las personas, algo que a su vez también estimula la aparición de enfermedades crónicas como la diabetes Mellitus, padecimientos cardiovasculares, infartos, hipertensión y hasta cáncer.

Se estima que en el año 2005 fallecieron 35 millones de personas por enfermedades crónicas, según indica la Organización Mundial de la Salud (OMS), y de esas muertes un veinte por ciento ocurrieron en países desarrollados y el restante ochenta por ciento en países subdesarrollados.

Investigación regional
La investigación fue apoyada por las siguientes organizaciones de consumidores de Centroamérica y Panamá: Liga del Consumidor, de Guatemala; Comité para la Defensa del Consumidor, de Honduras; Liga por la Defensa del Consumidor, de Nicaragua (Lideconic); Red Nacional de Defensa del Consumidor (RNDC), de Nicaragua; y la Unión Nacional de Consumidores y Usuarios, de la República de Panamá (Uncurepa).

Además, el Instituto Panameño de Derecho de Consumidores y Usuarios (Ipadecu), la Fundación Ambio-Alerta, de Costa Rica; Enlace de las Asociaciones de Consumidores, de El Salvador; y la Fundación del Consumidor y Usuario, de Panamá.

En algunos supermercados de Managua, el cereal Froot Loops de Kellogg’s (215 gramos) se cotiza a 69 córdobas con 25 centavos. El Cookie Crisp de Nestlé (320 gramos) se vende a 60 córdobas con 75 centavos, mientras Rice Krispis de Kellogg’s se ofrece a 121 córdobas con 60 centavos. Las Zucaritas de Kellogs (300 gramos) se ofertan a 53 córdobas con 95 centavos, y Nesquik de 215 gramos a 75 córdobas con 15 centavos.