María Haydée Brenes
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Se fueron las lluvias y ya los vecinos de las comunidades de El Ojochal, Miravalle y Torovenado comienzan a preparar los bidones, barriles y cualquier envase que sirva para almacenar agua y trasladarla a sus hogares durante el verano, cuando el río San Juan del Sur casi desaparece y deben conducir a sus bestias por más de dos horas hacia el único pozo que los abastece.

Alba Rosa Orozco, líder comunitaria de El Ojochal, señala que hace diez años la escasez de agua no era tan grave, sin embargo, reconoce que la costumbre de los finqueros de talar los árboles propició la desaparición del bosque y ahora sufren las consecuencias.

“Aquí los meses más duros son marzo y abril, porque el río casi se seca y tenemos que ir a traer agua a un pozo que está lejano; en mi propiedad hay un ojo de agua, pero no se puede bajar a cargar porque es muy incómodo, entonces allí sólo se usa para bañarse”, expresó la líder.

Pero la carencia de agua no es sólo para quienes habitan en la zona rural, pues de las seis cuencas que posee este municipio, la más afectada ha sido la cuenca del río San Juan del Sur, que nace en la comunidad de Miravalle arriba, y es la que abastece de agua los pozos del casco urbano.

Oscar Salinas, de la Dirección de Medio Ambiente de la Alcaldía de San Juan del Sur, expresó que para el año 2020 esperan conseguir la ambiciosa meta de haber reforestado la zona alta de la cuenca del río San Juan del Sur y dar protección a las otras cinco micro cuencas del municipio --Escameca, Escamequita, La Flor, El Ostional, El Naranjo y Marsella--, para satisfacer la demanda de agua de la población.

“Consideramos que aunque la meta es ambiciosa, puede lograrse, porque los propietarios de fincas, las autoridades nacionales y municipales, junto a la cooperación internacional, están en disposición de apoyar esta causa”, comentó Salinas.

La tarea será ardua, pues de los 40 kilómetros que componen la cuenca del río San Juan del Sur, en Miravalle sólo ocho kilómetros corresponden a áreas boscosas y no se encuentran aglutinadas en un solo sector.

Daño evidente
Durante una gira de trabajo realizada por EL NUEVO DIARIO, se pudo constatar que los propietarios de fincas han acabado con el bosque en la zona alta, y desde ya es evidente el daño en el río, que se encuentra casi seco, en medio de cauces de piedra y arena.

“Aquí la falta del bosque se siente y se ve, por eso es que estamos obligados a hacer algo para generar un cambio”, afirmó la líder comunitaria de El Ojochal.

Enlazar acciones
Martín Cuadra, Director de Coordinación Nacional del Instituto Nacional Forestal (Inafor), dijo que esta instancia apoyará las acciones de la municipalidad, sobre todo en el proceso de ordenamiento territorial para definir las áreas a proteger para una futura cosecha de agua.

“En esta gira hemos visto que hay zonas con cobertura forestal, pero hay otras en las que es necesario intervenir de forma urgente; sobre todo el interés es tomar acciones para recuperar la cuenca, y nosotros brindaremos nuestro apoyo como parte de un convenio suscrito recientemente por las autoridades edilicias y la dirección ejecutiva de Inafor”, señaló Cuadra.

En discusión
La intención de las instituciones municipales y nacionales, así como de los donantes, es enlazar acciones que permitan a las comunidades rurales, que se encuentran en pobreza, un ingreso a partir de la reforestación.

“Hay algunas opciones que están siendo discutidas para beneficiar a los comunitarios que decidan reforestar, como pagos por servicios ambientales, pagos por siembra de agua o disminución de impuestos municipales, pero aún falta definir la forma; por ahora, sin ofrecer ningún pago, ya se han sumado 56 finqueros”, expresó Salinas.

Sin agua y saneamiento
La ficha municipal de San Juan del Sur, realizada por el Instituto Nicaragüense de Fomento Municipal (Inifom), señala que el servicio de agua potable en esta ciudad está a cargo de Enacal, que brinda sus servicios por medio de un mil cincuenta conexiones domiciliares, lo que representa el 49.83 por ciento de las viviendas.

Más del 50 por ciento de la población no tiene agua en sus domicilios, y en el campo, de las 33 comarcas existentes, sólo El Ostional tiene agua potable.

Existen 800 conexiones domiciliares de alcantarillado ubicadas en el casco urbano; el medio comúnmente utilizado por la población es la letrina tradicional, de la que disponen un mil noventa y siete viviendas.