Jorge Eduardo Arellano
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Voces de protestas y reclamos se alzan entre los refugiados de la escuela San Sebastián, que producto de las fuertes lluvias y las inundaciones fueron trasladados hace cuatro meses, desde el barrio Manchester, costero al lago, hacia este centro de estudios.

Al ver llegar a un medio de comunicación, las personas se animan a hablar, porque tal vez ésta sea la única forma de que sus peticiones sean escuchadas.

Y es que ante el inminente inicio del año escolar, ya les han notificado que serán trasladados a otro lugar, El Timal. Un lugar que según ellos no presta las condiciones necesarias para habitar. Una medida que han rechazado en consenso todas estas personas y que no descartan llegar a utilizar la fuerza si se les obliga a salir de la escuela con un rumbo incierto.

“Nosotros no somos animales, aquí hay mujeres recién paridas, niños chiquitos y ancianos que no pueden ir a vivir a un lugar donde ni el agua llega, lo único que pedimos es que nos traten como lo que somos, seres humanos”, expresó Yadhira del Carmen López, quien durante cuatro largos meses ha ocupado una de las aulas de clases de este instituto, junto a sus seis hijos, dos sobrinas, una nietecita y cuatro familias más.


Tierras inservibles
Darling Zamora, quien también se encuentra refugiada en este lugar con su familia, dice no estar de acuerdo que los lleven a El Timal. “Ya fuimos a conocer y eso es horrible, sólo dos pozos hay, y la gente se pelea por el agua y eso que la tienen que comprar, además, ése no es un buen terreno para plantar…, de qué vamos a vivir si esas tierras son inservibles”, opinó Zamora.

“Queremos una respuesta, porque allá al Manchester llegó Alexis Argüello a pedirnos el voto, prometiendo ser una alcalde entregado al pueblo pobre, pero desde que nos vinieron a dejar aquí, no se han aparecido…, exigimos una respuesta, ¿adónde está Alexis ahora que ya le dimos el voto? que no se olvide de los que lo pusimos en esa silla”, exclamó Yader Sánchez, quien hace dos meses llegó proveniente del refugio del colegio Santa Clara.

Familias numerosas compartiendo aulas, charcos de agua que funcionan como criaderos de mosquitos y niños corriendo descalzos por todos lados, no son las condiciones idóneas para empezar un nuevo ciclo escolar. Hasta las mismas profesoras del centro se quejan de la situación. “Esto no es bueno para nadie, aquí hay mucha suciedad. Se van a necesitar días completos para limpiar y restaurar todas las instalaciones”, aseguró la docente Patricia Mayorga.


Necesario traslado
A pesar que las familias que están morando en este centro no se quieren ir porque alegan que les queda cerca del mercado, donde la mayoría trabaja, Antonio Quintanilla, coordinador del Comité de Prevención y Mitigación de Desastres del Distrito II, dice que es necesario trasladar a las más de 90 familias, unas 300 personas, para no afectar las clases que están próximas a empezar.

Ayer fueron trasladamos por este comité las primeras siete familias del colegio Pedro Joaquín Chamorro, hacia el asentamiento Cristo Rey, ubicado en las afueras de Tipitapa. Hoy seguirán con los de la escuela Elemental de Acahualinca y así sucesivamente hasta que en los seis centros de estudios que han funcionado como albergues provisionales, no quede ni un solo refugiado. “Vamos a dejar por último a los de San Sebastián, porque son los que están dando problemas, poniendo resistencia a irse, pero no hay nada que discutir, se tienen que ir”, concluyó Quintanilla.

Aunque actualmente las condiciones de hacinamiento y de salubridad en las que permanecen son lamentables, muchos prefieren vivir ahí antes de irse al que será su nuevo hogar, probablemente hasta que venga otra lluvia, haya problemas de legalidad de esas tierras o encuentren ellos mismos un mejor lugar dónde vivir, porque hasta la fecha el gobierno se ha hecho de la vista gorda.