Jorge Eduardo Arellano
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Tres hectáreas devoradas por fuego en Motastepe
Cristhian Marenco
Aún es un misterio el origen de las llamas que el lunes acabaron con gran parte de la vegetación del cerro Motastepe. Desde las siete de la mañana empezó a arder el monte en la parte norte del terreno, que alimentado por los fuertes vientos de la zona y los tipos de arbustos, desencadenó un incendio que arrasó con varios metros del campo.


Según el ambientalista Kamilo Lara, en la sumatoria total de todas las quemas que se dieron de manera dispersa en distintos puntos del cerro, se pueden calcular más de tres hectáreas afectadas, tomando en cuenta la velocidad de los vientos y que es una combustión a cielo abierto. También el tipo de árboles propios del bosque tropical seco, propició que los arbustos ardieran relativamente rápido.


Además de la flora que se vio significativamente reducida a cenizas, Lara destacó la importancia de que con estos incendios, a muchas especies nativas del cerro se les destruyera su hábitat natural y se mermara su ciclo de reproducción propio de la época.


Y es que, aunque aún se desconoce la causa que dio lugar a que iniciaran las llamas, varios de los vigilantes de los predios circundantes al lugar concuerdan en señalar a los “garroberos” como los culpables de dicho acto.


“Ya es algo normal ver a esos chavalos que andan con tiradoras, palos y perros, para buscar las escondrijos de los garrobos, hacen cualquier cosa para que los animales salgan a la superficie, incluso encender fuego a propósito”, comentó el guarda de seguridad, Javier Betancourt, quien también señaló a los “busca leña” como posibles propiciadores del siniestro.


“También viene gente de los caseríos vecinos, los busca leña, a ver qué madera pueden sacar de estos palos, y encienden ramas secas y basura, porque aquí hay bastante, para distraernos mientras ellos cortan los árboles más grandes en otros lugares”, indicó el vigilante.


Para Nelson Damas, gerente de seguridad y vigilancia de la antena terrestre de Enitel, ubicada en la zona suroeste de Motastepe, estas personas representan un problema constante, ya que además de poner en peligro la biodiversidad del cerro, amenazan con destruir “lo poco que aún se puede rescatar de la cuenca de la laguna Nejapa”, porque llegan a botar todo tipo de desechos y evitan que se desarrollen los proyectos de reforestación en la zona.


Si el fuego lo iniciaron los “garroberos” o los “busca leña”, eso ya no quedará claro. Lo que sí está a la vista es que los recursos naturales del país están siendo amenazados por la mano del hombre, que en un intento por sobrevivir a esta crisis económica busca sacar provecho de donde sea, sin calcular las consecuencias para el medio ambiente.


Demanda sigue en “veremos” y denuncia retardación de justicia
Julio César Mayorga Morales solicita a la juez Olga Brenes Membreño, del Juzgado Segundo del Distrito del Trabajo de Managua, emitir un fallo “apegado a derecho” en su caso, pues asegura que desde el seis de marzo de 2006 interpuso una demanda laboral y no le ha dado respuesta hasta la fecha.


Mayorga Morales relató que 15 de diciembre del año 2004 sufrió un accidente laboral en la capilla 14 de Septiembre, de la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, luego de que se cayera del segundo piso. Los médicos le diagnosticaron fractura de ambos calcanios bilaterales y una hernia discal, por lo que ha venido perdiendo sensibilidad en sus piernas.


Dice tener dos hijos y su esposa está actualmente desempleada. Por eso demanda su reintegro laboral en esa misma entidad, o bien, una indemnización por el daño causado, pues asegura que a pesar de que solicitó los aparatos necesarios para realizar el trabajo en la capilla, le fueron negados.


Productores de El Sauce mejoran calidad y precio de la leche
El Centro de Acopio Lechero de El Sauce, en León, cumplió un año y medio de operaciones y ha logrado estabilizar y mantener el precio de la leche en esa localidad gracias al apoyo de la Cuenta Reto del Milenio (CRM). En esta labor los socios destacan el trabajo en comunidad, lo que ha permitido vender un producto de calidad a una planta procesadora.


El centro es administrado por 19 productores del Núcleo Demostrativo Ganadero de la CRM, 17 ganaderas y dos ganaderos, quienes fueron adoptando prácticas de ordeño limpio mediante las capacitaciones impartidas por los técnicos del operador ganadero de la CRM, TechnoServe.


“Empezamos como Núcleo, pero nos propusimos acopiar, y fue así como la Cuenta Reto del Milenio nos facilitó un tanque de enfriamiento con capacidad para dos mil 500 litros. Nosotros, los socios, aportamos para mejorar las instalaciones e hicimos un préstamo en el banco para comprar una planta eléctrica”, manifestó la productora Brenda Palacios.


Debido al éxito en la recolección de leche, el acopio solicitó otro tanque, el cual instalaron en agosto de 2008. De 500 litros diarios que acopiaban al inicio, han incrementado a dos mil 200 litros al día, en promedio.


Sin embargo, el reto más importante de los socios es atraer mayor cantidad de productores de leche, tanto de los nuevos núcleos conformados, como de los individuales, asegurando un precio estable durante todo el año.


“Hemos mantenido el precio de seis córdobas con 50 centavos tanto en verano como en invierno. En la época de lluvia, debido a que hay bastante comida y producción de leche en El Sauce, el precio ha llegado hasta dos córdobas, pero si la venden al centro tienen asegurado un precio fijo”, indicó la productora.


Los ingresos obtenidos en el centro se han invertido en la instalación de suministros de energía, tanques de recolección de leche para las distintas rutas establecidas y otras mejoras necesarias para el buen funcionamiento, como abastecimiento de agua y mangueras para lavar el local.