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Los dolores de cabeza para cientos de veraneantes que cada año circulan por la carretera Diriamba-Casares-La Boquita, terminaron tras finalizar totalmente los trabajos de rehabilitación de un tramo de 32 kilómetros, ejecutado por la empresa Astaldi, sucursal Nicaragua, a un costo de más de 147 millones de córdobas, aportados por la Asociación Internacional de Fomento del Banco Mundial.

Pero no todo quedó perfecto. La rehabilitación de la carretera implicó la construcción de cunetas revestidas de mampostería a ambos lados de la pista, para permitir el paso de las correntías, pero no fueron instaladas las losas peatonales y vehiculares de acceso a las viviendas. Francisco Bermúdez, poblador de la zona, reaccionó molesto porque la empresa constructora no instaló las losas de acceso a su vivienda y quedó totalmente aislado. “Lo que voy a hacer es echar tierra dentro del cauce para poder tener acceso a mi casa”, dijo.

Los representantes de la empresa constructora reconocieron que hay retrasos en la instalación de las losas, pero confirmaron que las mismas se instalarán en un mes. “Se trata de 400 losas peatonales y 300 vehiculares”, confirmaron fuentes de Astaldi.

Carretera para largo

Fernando Talavera, Gerente de Obras del Ministerio de Transporte e Infraestructura, MTI, confirmó que además de la instalación de las losas de acceso, lo único que hace falta es la señalización de la vía y la pintura de la nueva rotonda que fue construida en el empalme entre Casares y La Boquita.

Talavera destacó que además del beneficio para la economía de la zona, la nueva carretera traerá un provecho turístico, al facilitar la movilización hacia varios balnearios como Huehuete, Casares y La Boquita.

El funcionario del MTI detalló que los trabajos de construcción de la nueva carretera incluyeron el reciclaje de la capa de pavimento y un tratamiento con cemento para estabilizar unos 25 centímetros de espesor y luego la colocación de una carpeta de asfalto en caliente de un espesor de cinco centímetros.

Para su construcción, la carretera fue dividida en dos tramos, uno de los cuales recibió una capa de asfalto más gruesa. La explicación que dieron los ingenieros es que uno de los trechos recibirá mayor peso, debido a que por el mismo circulan vehículos pesados de las minas de cantera que hay en la zona. “Hay una garantía de unos 12 años de vida útil”, señaló Talavera.

Proyectos adicionales

Además de la carretera, el Ministerio de Transporte e Infraestructura ejecuta proyectos de adoquinado bajo la modalidad de empleo comunitario entre Casares y Huehuete, donde se adoquinará unos tres kilómetros.

Iguales trabajos se ejecutan entre San Antonio y San Gregorio, con una longitud de cinco kilómetros de adoquinado. Estos proyectos cuentan con el respaldo de la municipalidad de Diriamba.