Tania Sirias
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El doctor Juan Bautista Arríen, representante de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Unesco, lamentó que no se haya cumplido la expectativa de matrícula escolar en nuestro país, aunque advirtió que la institución rectora no entrega aún las cifras oficiales.

Comentó que una de las principales causas en la baja de la matrícula es el impacto negativo en la economía nicaragüense. Sin embargo, señaló que en los años 80 nuestro país sufrió grandes penurias en el sistema escolar, pero gracias a la motivación y a la mística de los docentes y de la población se asumió el proceso de la educación.

“¿Existe esa motivación en este momento? Eso es lo que debemos analizar”, cuestionó el representante de la Unesco en nuestro país.

“No basta gratuidad”

En tanto, el académico Carlos Tünnermann Bernheim dijo que no basta con declarar la gratuidad, para que el niño ingrese al sistema escolar.

Indicó que la gratuidad ayuda, pero hay otros factores, entre ellos las dificultades económicas y sociales, los cuales impiden que el niño vaya a la escuela.

“Hay padres que ni siquiera cuentan con los recursos para comprar los uniformes y cuadernos, y por eso deciden mandar trabajar a sus niños, pese a que esto está prohibido. No los mandan a estudiar”, dijo Tünnermann.

Asimismo, señaló que esta situación es muy compleja, pero que los padres deben recibir ayuda de parte del Estado, para que los niños vuelvan a las escuelas.

“Sólo veamos el programa de la merienda escolar, el cual ha logrado mantener un alto índice de retención en la escuela. Este factor ayuda y estimula la presencia de los niños en el salón de clase”, comentó el ex ministro de Educación.

Presupuesto también golpeado

El representante de la Unesco expresó que el presupuesto de Educación también ha sido reducido, y, lógicamente, eso se manifestará en menos inversión para infraestructura escolar, disminución de libros de textos, bajos salarios en los docentes y menos avituallamiento escolar.

Arríen abogó por otorgar el siete por ciento del Producto Interno, PIB, del país a educación, ya que países como Bolivia y Honduras, dedican mayores ingresos que el que destina Nicaragua.

Tünnermann añadió que nuestro país destina el 3.4 por ciento del PIB a la educación, lo cual quiere decir que no se está invirtiendo suficientes recursos. “Nicaragua es el que menos invierte por estudiante en la región, en consecuencia tenemos más limitaciones en el sistema escolar.”

“Ojalá pudiéramos mejorar la calidad educativa, aun en las condiciones más difíciles, considerando que es una inversión prioritaria y estratégica. La nueva riqueza de los países está en el cultivo de la inteligencia y del talento de su población”, expresó Tünnermann.

Mientras tanto, el representante de la Unesco, Juan Bautista Arríen está a la espera de que las autoridades del Ministerio de Educación den las cifras oficiales, para saber cuántos niños ingresaron este año al sistema escolar.