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Hasta los 29 años, María Félix B. no tenía nociones de las letras. Había nacido en una comunidad de Ciudad Darío, donde nunca hubo un cine que le diera chance de saber el significado artístico de su nombre, pero se casó, y luego emigró a Managua con su esposo y sus tres hijos, ansiando un futuro mejor para ellos.

Era 1980, y el recién estrenado Gobierno de Reconstrucción Nacional anunció su interés de hacer realidad uno de los anhelos humanistas fundamentales: la alfabetización.

María Félix, que para entonces ya trabajaba como afanadora para una instancia del gobierno, no dudó en sumarse a la iniciativa, como estudiante de las primeras letras en el colegio de las Américas Uno, aprendió a leer y a escribir, y sintió que dentro de sí había nacido otra mujer, con mejores perspectivas, “ahora podía apoyar mejor a mis hijos, para que ellos se superaran y no fueran como yo, que hasta adulta fui a la escuela”, testificó.

Nunca olvida

Esta mujer, que hoy tiene 58 años, pasó de ser encargada de limpieza a supervisora de las otras afanadoras, sin olvidar nunca que ella estuvo en ese humilde puesto.

Luego logró otro cargo, donde adquirió experiencias que nunca habría obtenido en su carácter de analfabeta, y ahora incluso reconoce que de haber seguido superándose, hubiese llegado a ser profesional, como lo hizo una compañera que empezó con ella a recibir el pan de la enseñanza y llegó a graduarse de enfermera.

Semana Mundial

Su testimonio bien podría ser parte de los muchos que se escucharán en la jornada de celebración de la Semana Mundial de la Educación, que en Nicaragua se estableció desde abril de 2003, en conmemoración a la reunión en Dakar, capital del país surafricano de Senegal.

En Dakar, cientos de ONG comprometidos con el tema de la educación, hace nueve años, acordaron metas un tanto soñadoras para 2015.

“A estas alturas es imposible cumplir esas metas fijadas en la Cumbre de Educación para Todos en Dakar. Estamos hablando que en Nicaragua sólo se cumplirán esos objetivos en 50 ó 100 años”, enfatizó Jorge Mendoza Vásquez, enlace nacional del Foro de Educación y Desarrollo Humano, uno de los ONG involucrados en esta temática.

“Educación para todos”

Pero más que frustraciones, el Foro de Educación ve lo positivo en lograr congregar a más de 150 países, en asumir compromisos como que no haya niños fuera del sistema escolar, que cada niño sea ubicado en un mapa educativo, que se sensibilice a la sociedad sobre el problema de tener personas sin instrucción.

Este año, el tema será “Educación para todos”, y tratará de incluir a niños, jóvenes y adultos, en una educación continua. “Porque ahora se establece que no basta con aprender a leer y escribir, y manejar las operaciones aritméticas básicas… es necesario afianzar los conocimientos con más estudios”, resaltó Mendoza Vásquez.

Pese a que el Foro de Educación admite que la gratuidad escolar es un gran avance en nuestro país, valora que hay mucho más camino por andar, porque se trata también de dotar a los estudiantes de aulas acondicionadas, de libros de texto, de mochilas con sus útiles, de uniformes y de zapatos, pero, además, de entregarles la merienda, porque un niño o adolescente mal alimentado no puede rendir en sus clases.

Cifras en un dígito

En Nicaragua, bajo el método cubano “Yo sí puedo” se ha logrado reducir el analfabetismo en los últimos años, de un 24 % a un índice de un dígito, y para mayo próximo, la Unesco, organización de las Naciones Unidas para la Educación, declarará a nuestro país libre de ese flagelo, con menos de un cinco por ciento de nacionales que no saben leer ni escribir.

Entre los objetivos del Foro de Educación está el lograr que se destine el siete por ciento del Producto Interno Bruto a la educación formal primaria y secundaria, y aún así siempre estaríamos invirtiendo menos que Honduras y que Bolivia en este rubro. Faltan 12 mil aulas e igual número de maestros, y muchos más requerimientos para que Nicaragua salga adelante.

No hay duda de que en educación hay mucho que hacer. Desde los olvidados del sistema, como son medio millón de niños fuera de las aulas, hasta los adultos mayores que llegaron a edad avanzada sin poder siquiera firmar.

El Foro de Educación está convocando a la jornada de La Gran Lectura, este 22 de abril, en todos los centros escolares de nuestro país, y la misma consiste en el relato de los testimonios de alfabetizados que, como María Félix B., vieron sus vidas cambiar desde que aprendieron a leer y a escribir. La Gran Lectura será realizada también en la Asamblea Nacional, frente a los diputados.