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POTOSÍ, RIVAS

El brote de la gripe humana, a como se le está llamando últimamente al A H1N1, está provocando pérdidas en la granja experimental porcina de Rivas, debido a que todavía existe el temor de que al consumir carne de cerdo, se corra el riesgo de adquirir el virus.

Chung Wei Hsieh, responsable de esta granja porcina ubicada en el kilómetro 94 de la carretera Rivas-Nandaime, reconoció que a raíz de la influenza, la venta de cerdos ha decaído “porque la gente no quiere comprar carne de cerdo porque creen, que es peligroso consumirla, cuando en realidad no lo es porque la gripe no la adquiere un ser humano por consumir esta carne”.

Según Wei Hsieh, la granja dirigida por el gobierno de Taiwan, abrió operaciones en 2001 y en la actualidad cuenta con 1,700 cerdos y sólo en el mes de mayo esperaban vender entre 250 y 300 cerdos de engorde, “pero muchos clientes han cancelado compras aduciendo que las ventas están malas, por lo que esto nos perjudica porque tenemos que estar alimentando cerdos que ya deberían haber sido sacrificados para comercializar su carne”, expresó.

Como prueba de la caída de las ventas, Wei Hsieh, manifestó que en el municipio de Diriamba existe un cliente que vende 300 libras de carne al día y que ahora sólo vende 40 libras, por ende no está comprando cerdo como lo hacía regularmente.

Detalló que en Managua existe un cliente que al mes llega a la granja a comprar entre 80 y 100 cerdos de engorde, que pesan entre 180 y 210 libras, pero ahora lo que hizo este cliente es decirle que adquirirá cerdos hasta en la próxima semana tal y como le han dicho otros.

Para Wei Hsieh, este mal momento que vive la comercialización de carne de cerdo podría esfumarse en los próximos días, con el descenso de casos de gripe humana y con la difusión de que consumir la gustosa carne no representa ningún peligro a la población.

A la vez, explicó que los cerdos de la granja experimental porcina de Rivas, de misión Taiwan, se encuentran bajo estrictas medidas de seguridad, tras agregar que además de estar en un entorno seguro, también se desinfecta manos y calzado a quienes ingresan a la granja a lo que se suma el uso de mascarillas “por lo es imposible trasmitir algún virus a los cerdos concluyó diciendo.