•  |
  •  |
  • END

Los directivos del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), confirmaron el alza de tarifas del 4.6 por ciento que le autorizaron a Unión Fenosa debido a un repunte en el precio internacional del búnker, un combustible que sigue encareciendo, mientras Nicaragua depende más del mismo, sin cerrar hasta ahora la brecha de los desvíos tarifarios del año pasado.

Como lo anunció EL NUEVO DIARIO, David Castillo Sánchez, Presidente del Consejo de Dirección del INE, ofreció una conferencia en horas de la mañana de este lunes, donde confirmó hasta el último detalle de la resolución publicada ayer.

Fenosa reveló

Castillo aclaró, sin embargo, que fue Unión Fenosa la entidad que divulgó un comunicado el domingo pasado en este diario, donde revela dicho ajuste como parte del cumplimiento del marco legal para que entre en vigencia la disposición.

“El ajuste fue inevitable, pero fue menor”, expresó Castillo, quien agregó que dicho porcentaje sería de 7.5 por ciento, pero, al final, lograron bajar el impacto.

El titular del INE dijo que las constantes alzas en el precio internacional del petróleo y del búnker, siguen generando problemas financieros en el sector eléctrico, lo que desencadena en estos ajustes que, de acumularse y no ser reconocidos en la tarifa, son conocidos como “desvíos tarifarios”.

US$ 5 millones

Sorprendió al revelar que todavía no se terminan de reconocer a Fenosa estos desvíos tarifarios acumulados del año pasado, los que ahora suman unos cinco millones de dólares, los que se terminarán de pagar al cumplirse las disposiciones del Protocolo de Entendimiento firmado entre el Gobierno y esta empresa.

Señaló que el búnker o fuel oil se está convirtiendo en un problema para el país, porque sigue encareciendo y la tendencia no cambia, y lo más grave es que Nicaragua aumenta cada mes su dependencia de este derivado del petróleo.

Castillo Sánchez anunció que a partir de este mes la producción de energía aumentará esa dependencia, pues las plantas generadoras demandarán más búnker para poder funcionar por más horas y así reemplazar una electricidad que está a punto de salir del sistema.

Explicó que este fenómeno se debe a que en mayo culmina la zafra azucarera y de esta forma se dejan de recibir unos 60 megavatios que aportan los dos ingenios: Monterrosa del Grupo Pantaleón y San Antonio del Grupo Pellas.

80 megas fuera

Esta energía ahora se produce con bagazo de caña que se quema en las calderas de los ingenios, y resulta barata por el tipo de combustible que utiliza. Sin embargo, al dejar de recibirse, ahora ese suministro tendrá que ser producido por otras plantas que funcionan a base de búnker, para no desabastecer la demanda nacional.

El titular del INE sumó a esta situación la pérdida adicional de un “50 ó 60 por ciento” de la producción de energía del Parque Eólico Amayo, que en total genera unos 40 megavatios a base de viento, el combustible más barato para producir electricidad.

“Con la temporada de lluvia hay menos viento y se baja la producción eólica” explicó.

Es decir, que este mes el país se queda sin 60 megavatios de los ingenios azucareros y otros 20 más de Amayo, lo que en total representa 80 megas, que ahora serán producidos por las generadoras estatales a base de búnker en el mejor de los casos, o diesel, que resulta más caro.