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Los casos de dengue clásico muestran, en la capital, una reducción de casi el 98 por ciento en el segundo trimestre del año, según datos proporcionados por autoridades del Silais-Managua.

Eso se debe, según los funcionarios, a la activa participación ciudadana y a las intervenciones “oportunas” del Ministerio de Salud de cara a reducir el índice de infestación en la zona.

De acuerdo con la directora del Silais-Managua, doctora Maritza Cuan, la II Jornada de Abatización y Fumigación, que abarcó de abril a junio, la están cerrando con tres casos de dengue clásico y sin ningún afectado con dengue hemorrágico ni muertes. Esos datos contrastan con los reportados en la I Jornada, que inició en enero y culminó en marzo, en la cual se contabilizaron 104 casos de dengue clásico y uno de dengue hemorrágico.

“Pero no debemos cantar victoria, hay que seguir con las intervenciones, porque estamos en época de lluvia, temporada en la cual hay más dengue”, planteó, tras argumentar que la estrategia de abarcar Managua desde los extremos hasta llegar al centro del departamento influyó en la reducción de casos.

“Sin ese tipo de intervención y sin la ayuda del Poder Ciudadano, tendríamos más de 200 casos de dengue en este momento. Así que para la III Jornada (que inicia el 26 de junio y concluye el 14 de agosto) mantendremos la misma estrategia y la misma meta de abatizar 318,790 casas”, adelantó.

En residenciales no cooperan

El jefe del Programa de Enfermedades de Transmisión Vectorial del Silais descrito, Marnen Ruiz, comentó que los Distritos Seis, Cinco y Tres son los más afectados con la enfermedad anualmente. O sea, la parte sur de Managua. “Esto, en parte, por el problema de agua que tienen y la falta de eliminación de criaderos de zancudos”, indicó.

Mientras los distritos Dos y Cuatro son los que menos casos reportan al año. “Aunque todo Managua es de riego porque el mosquito anda en todos lados”, aclaró.

Cuan agregó que a la fecha una de las limitantes que enfrentan, en el trabajo de abatización y fumigación, es que siguen encontrándose con casas cerradas, o bien se topan con pobladores renuentes.

Detalló que casi en el 19 por ciento de las viviendas capitalinas tienen esos problemas. Ruiz, en ese contexto, comentó que en las zonas residenciales es donde más los contabilizan.

“En sitios como Las Colinas y Bolonia, por ejemplo, las casas están cerradas o nos salen los empleados y nos dicen que no tienen autorización para dejar entrar, y está comprobado que allí hay mosquitos transmisores de dengue, porque éstos se desarrollan en agua limpia, y en esas zonas hasta llantas tiradas hemos visto”, justificó.

Sin embargo, la cifra relativa de casas cerradas o con habitantes renuentes se ha reducido respecto de un año atrás. “El porcentaje en esos casos era arriba del 30 por ciento y lo hemos bajado en un 10 (u 11) por ciento, debido a que ya estamos haciendo el trabajo hasta por la noche y durante los fines semana”, puntualizó Ruiz.