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El año pasado, el Ministerio del Trabajo, Mitrab, realizó 440 inspecciones en centros de trabajo, 362 reinspecciones, y se registraron 26 accidentes laborales, según datos dados a conocer por Marisela Esquivel Zeledón, una de las organizadoras del cuarto simposio de higiene y seguridad ocupacional, en el que participarán al menos 60 empresas nacionales.

Esquivel Zeledón dice que los accidentes ocurren, sobre todo, por la falta de acatamiento de las medidas de protección. En ocasiones los obreros mismos no hacen caso de la utilización de cascos, guantes, cinturones o arneses, confiando en sus habilidades y capacidades, sin medir los niveles de daño que puede provocarles un accidente, señala.

“Es primordial la prevención de accidentes no sólo para el población en general, sino que las empresas deben velar por la prevención de riesgos laborales. Hay que recordar que la Ley 618 del Código Laboral dicta sanciones y cierres por no ser constantes en la prevención de accidentes. Si la empresa brinda las medidas de protección, el empleado debe utilizarlas porque la falta de uso puede costarle la vida”, dijo Zeledón.

María Francis Icabalceta, también del equipo de coordinación del simposio, expresó que se debe cambiar la cultura del empleado, algo que es uno de los principales problemas. Recordó que entre las empresas cuya labor es altamente riesgosa están las de telefonía, por la necesidad trabajar en elevaciones.

Entre ellas también aparecen las empresas de instalación y mantenimiento de energía eléctrica, el sector construcción y las empresas que utilizan personal en el manejo de calderas.

Carlos Rodríguez, Director del Instituto Nicaragüense de Entrenamiento y Capacitación Humanístico, señaló que por la necesidad de crear un espacio que capacite a empresarios y empleados nació este simposio que se realizará este próximo viernes en el Hotel Camino Real, donde se darán cita una 60 empresas con unos 200 participantes.

“Es una iniciativa de diferentes empresas privadas por la necesidad de expresar sus experiencias y logros en los campos preventivos, escuchar a expertos en la materia, pero también las barreras y obstáculos a los que se enfrentan tanto a nivel interno como a nivel institucional”, destacó Rodríguez.

Comentó que siempre se debe considerar que un empleado accidentado representa una serie de gastos derivados y afectaciones económicas para la empresa, por la necesidad de sustitución o por la reducción de capacidad productiva.

Se debe tomar en cuenta que internacionalmente se estima que el promedio de gasto por cada empleado afectado representa un costo de unos 500 dólares mensuales por su ausencia en la empresa.

“La actividad vendrá a llenar este vacío y a nivelar los sistemas empresariales en materia de higiene y seguridad, área en la cual algunos aún están en pañales”, dijo Rodríguez.